Ocasiones imaginadas – Capítulo 15, por Claudia »

«Dio unos pasos y se detuvo en seco al ver una figura sentada en silencio sobre el cerco de madera que bordeaba uno de los jardines del parque. Su cabello rubio y lacio caía sobre sus hombros y se sacudía con la brisa, dejando entrever ocasionalmente una horrible herida abierta en su mejilla.»

«Dio unos pasos y se detuvo en seco al ver una figura sentada en silencio sobre el cerco de madera que bordeaba uno de los jardines del parque. Su cabello rubio y lacio caía sobre sus hombros y se sacudía con la brisa, dejando entrever ocasionalmente una horrible herida abierta en su mejilla.»


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