Ocasiones imaginadas – Capítulo 21, por Claudia »

La dejó arder, observando los tonos anaranjados, amarillos y rojizos, y el centro oscuro, casi negro. Sonrió levemente ante sus preocupaciones infundadas. ¿Cómo había pensado que Iori sería capaz de matarse? La sombra oscura se debía a la falta de la reliquia de su familia. Era Iori quien estaba en posesión de esa reliquia. La estaba conservando para él.

La dejó arder, observando los tonos anaranjados, amarillos y rojizos, y el centro oscuro, casi negro. Sonrió levemente ante sus preocupaciones infundadas. ¿Cómo había pensado que Iori sería capaz de matarse? La sombra oscura se debía a la falta de la reliquia de su familia. Era Iori quien estaba en posesión de esa reliquia. La estaba conservando para él.


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