Por última vez, esta es una historia lemon. Si esto hiere tu sensibilidad puedes regresar y leer otros fanfics.


Sidestory escrita por Youko Gingitsune
Basada en Taiyou, Tsuki Honoo to Bara, un fanfic por MiauNeko

Taiyou, Tsuki, Honoo to Bara
{Sol, Luna, Fuego y Rosas}

***

Capítulo 14.1: Consuelo

- No te preocupes, te haré olvidar...

Kyo empezó a acariciar el sedoso cabello rojizo, tan suave... luego pasó sus largos dedos por el terso rostro del sonriente Kurama, por los sensuales labios... mirándolo como si estuviera en trance.

Kurama acarició los suaves mechones marrones que caían sobre el rostro del apuesto joven y fue acercando su rostro y los ojos de Kyo se cerraron instantáneamente al sentir aquel suave y dulce contacto. El pelirrojo acarició los labios de Kyo con los suyos, luego otra vez, y otra, cada vez separando más sus labios para coger entre ellos los del otro chico que respondía a sus caricias. Los brazos de Kusanagi rodearon la cintura de Kurama, atrayéndolo hacia sí; el zorro sujetó la nuca de Kyo mientras acariciaba su castaño cabello. Kurama lamió la comisura de los labios del joven y el otro los abrió más, aceptando la invasión, sintiendo como la dulce lengua del pelirrojo lamía la suya, proporcionándole una sensación abrumadora, correspondiendo a esas húmedas caricias y pronto sus bocas se colaron en un beso apasionado.

Después de lo que pareció una eternidad sus bocas se separaron y ambos estaban tratando de ganar algo de aire después de aquel tan prolongado y profundo beso.

- ¿Ese fue otro de tus besos de amigo, Kurama? - Kurama tenia una lasciva y superior sonrisa en los labios que hizo ruborizar a Kyo.

Kyo alzó su mano derecha y acarició el suave rostro de Kurama, preguntándose como una figura tan hermosa que parecía tan frágil pudiera ser tan fuerte... y Kurama le daba una mirada cautivante, de la cual Kyo no podía, ni quería salir. "Aquella mirada, parece tantas cosas y la vez ninguna, puedo saber que es lo quiere en este momento pero no puedo leerla... es hipnotizante... es como si me pudiera perder en ella, como si me pudiera llevar a otro lugar, a un lugar menos doloroso para los dos..." Era extraño, Kyo nunca se había sentido físicamente atraído hacia otra persona de su mismo sexo, a excepción de sus confusos sentimientos hacia Iori, pero Kurama era diferente, demasiado lindo para ser verdad, demasiado hermoso para que importara si era hombre o mujer... Ambos sabían que lo que iba a pasar ahí no era amor, por que los corazones de ambos ya pertenecían a dos personas diferentes, era tan solo una forma de consuelo para ambos, los dos estaba sufriendo por un amor no correspondido ¿y no se dice que las penas duelen menos si se comparten?

Kurama acercó nuevamente su rostro al de Kyo y besó sus rosados labios mientras sus hábiles manos acariciaban el bien formado cuerpo del joven.

Una lasciva sonrisa se formó en su rostro. Aquel muchacho lo tenía completamente bajo algún hechizo o algo así. Kurama dejó su boca y siguió besando su cuello, cosa que hizo que el muchacho tirara la cabeza hacia atrás, dándole más espacio donde besar, mientras las manos del zorro acariciaban su pecho, acariciando y pinchando las rosadas tetillas, endureciéndolas.

La boca de Kurama bajaba dejando un húmedo camino hacia su pecho y con la punta de su lengua lamió muy casualmente la ya erecta tetilla para luego morderla haciendo escapar de la boca de Kyo un gemido más de placer que de dolor.

La respiración de Kyo era acelerada y miraba extasiado como el pelirrojo disfrutaba torturando sus rosadas tetillas, primero una, luego la otra.

Kurama tomó su boca nuevamente en un beso voraz, en un movimiento insinuante cuando sus desnudos pechos rozaban. Kyo sólo podía sentir en esos momentos, por que Kurama era muy ávido, en un momento estaba acá en el otro allá, nunca deteniéndose en sus caricias ni dejando de besarlo, ni siquiera se dio cuenta del momento en que el pelirrojo lo había terminado de desvestir...

Ambos se encontraban ya desnudos. Kurama soltó sus labios y empezó a besar el cuello, el pecho, su bien formado abdomen, metiendo su lengua en el ombligo de Kyo y robando de este otro gemido. Sus osadas manos siguieron el camino descendentemente y tocó el sexo pulsante del chico.

Kyo cerró los ojos cuando sintió esto y oyó una risita muy cerca de su oído, cuando Kyo abrió los ojos Kurama lo estaba mirando divertidamente, como si le complaciera la vista que tenia en frente.

- Kisamaaa...{bastardo...} - él sabía lo que estaba pasando, Kurama se estaba aprovechando de su ignorancia en ese terreno, por que era así como Kyo se sentía en esos momentos, como si él nunca lo hubiera hecho y se encontrara en las manos de alguien con mucha experiencia en esas cosas. Kyo nunca lo había hecho antes con un hombre pero sabia lo que hacían entre ellos y la sola idea lo hacia estremecer, especialmente cuando vio que Kurama era grande allá abajo. Era encantador, no había duda de ello, capaz de dejar sin aliento a cualquiera, cuando se habían visto por primera vez en el hotel no había podido evitar el quedarlo mirando hasta que Yuusuke los presentó... esos ojos... o mejor dicho, lo que había detrás ellos... ¡cómo era posible que Hiei rechazara a Kurama! ¡¡Era un idiota desde luego!!

Kyo empezó a responder a las insinuantes caricias, sus manos rodearon al pelirrojo y recorrían el esbelto cuerpo que le era ofrecido en ese momento. Sus manos acariciaron la sedosa espalda y por voluntad propia ellas siguieron bajando hasta que encontraron sus suaves y carnosos glúteos, cualquier chica o chico sentiría una gran envidia... tan redondos y suaves.

Kurama sintió las caricias de Kyo en su trasero mientras su boca recorría su cuerpo y él hizo que su miembro frotara entre los muslos de Kyo notando que el chico también estaba muy erecto, pero Kurama entendía que el muchacho era inexperto en esas cosas...

Kyo sintió el insinuante movimiento del pelirrojo y pudo sentir la deliciosa sensación que era que sus dos miembros se acariciaran.

Kyo abrió los ojos y se encontró con las dos esmeraldas que lo miraban de una manera juguetonamente burlona, la expresión en el rostro de Kurama cambió súbitamente y empezó a acariciar los labios de Kyo.

- Déjalo en mis manos, mi amigo, voy a hacerte olvidar las penas por lo menos esta noche... Los dos lo haremos... - y los largos cabellos de Kurama cayeron cubriendo su rostro.

Kyo entendió entonces lo que quería decir Kurama, en todos esos momentos la memoria de las personas que amaban todavía estaba en sus mentes, y Kurama necesitaba ese momento de liberación con urgencia... tanto como él mismo.

- Entonces enséñame - propuso él en un tono que nunca había usado antes, tierno pero a la vez seductor. Kurama alzó el rostro nuevamente con una sonrisa torcida en los labios.

- Claro que lo haré. Será todo un placer.- susurró esta última frase en el oído del joven. Kurama estaba sentado en las caderas de Kyo y empezó a moverse sobre él, haciendo que Kyo cerrara los ojos del súbito placer que le traía aquella acción.

Kurama salió de encima de Kyo que quería protestar por eso pero cuando alzó el rostro para hacerlo vio las verdaderas intenciones de Kurama y tuvo que contenerse para no gemir muy alto cuando sintió que la boca de Kurama tomaba todo su miembro dentro de ella.

-Kura...- pero una corriente recorrió su cuerpo, haciéndolo arquear la espalda. El astuto zorro lamió desde la base hasta la punta, muy tentadoramente, lo suficiente como para excitarlo más, pero no al punto de completar su satisfacción.

Kurama lo cogió con la mano y empezó a masturbarlo mientras veía el ruborizado rostro de Kyo. El jadeante chico abrió los ojos ligeramente y quedó mirando al pelirrojo.

- Ku... Kurama...

- ¿Qué es lo que quieres, Kyo?- el sensual zorro pasó su lengua por sus labios sensualmente, dejándolos húmedos y seductores. Kyo alzó su mano y tomó el rostro de Kurama para atraerlo hacia sí y besarlo.Kurama dejó que las manos del joven lo dirigieran y tomó sus labios en un embriagador beso.

La suplicante mirada del joven era suficiente para saber lo que quería y Kurama lo cogió con su mano y luego tomó todo en su boca y empezó a chupar con todo, deleitándose con los pequeños sonidos que escapaban de su boca.

-Ahhh... - todo su cuerpo temblaba de placer al sentirse tan estimulado. Kurama chupaba y apretaba y frotaba con tanta habilidad que Kyo se sentía completamente indefenso y sus caderas empezaron a moverse al ritmo del pelirrojo, su cuerpo se retorcía de placer de repente algo ocurrió dentro se sí, fue como si algo dentro de si explotara y sintió como algo abrumador tomara poder sobre todo su cuerpo mientras podía sentir el líquido de su pasión abandonar su cuerpo mientras su boca se abría en un grito mudo.

Cuando recuperó la conciencia sintió que Kurama aun estaba ocupado en él y bebiendo como si realmente disfrutara en hacerlo. Su respiración era aun difícil pero trataba de ganar algo de aire y no se movió para que aquella sensación que tomaba su cuerpo se quedara ahí un poco más. Kyo sintió que Kurama dejó su sexo y empezó a subir, deslizándose por su cuerpo hasta llegar a su boca y robarle un profundo beso.

- Cofmfjskffs...- Kyo trató de hablar pero Kurama había ido profundo en su garganta y podía sentir su propio sabor. Por fin Kurama dejó que el joven pudiera respirar y cuando Kyo abrió los ojos se encontró con un par de esmeraldas que lo miraban ardientemente.

- ¿Cómo haces eso con tu lengua?- preguntó el muchacho mientras con su dedo trazaba los rosados labios que le acababan de proporcionar tamaño placer.

Kurama tan solo le sonrió, una de esas sonrisas que matan a cualquiera... y tuvo el mismo efecto en Kyo.

- ¿Gustaste del aperitivo, Kusanagi-kun?

- ¿Aperitivo? De qufjdifebgh...- Kurama tomó sus labios nuevamente y empezó a acariciar sus sensibles tetillas con las puntas de sus dedos mientras su otra mano bajaba hasta su tibia ingle, acariciando su miembro y trayéndolo a la vida de nuevo.

Kyo no podía creerlo, no hacía ni dos minutos que había tenido un orgasmo y Kurama lo estaba excitando nuevamente con sus hábiles manos. Kyo sintió que la mano del pelirrojo había dejado en paz su pecho cuando cogió fuertemente su nalga, exprimiéndola, metiendo sus dedos en la fisura entre ellas y acariciar su entrada para luego insertar un dedo.

Todo el cuerpo de Kyo reaccionó ante la súbita e inesperada acción y un dolor agudo e incomodo se esparció en su cuerpo.

Kurama sintió la súbita reacción del muchacho pero no sacó su dedo, sólo no lo movió, dejando que él se acostumbrara a ello. Kurama sabía que eso iba a ser algo doloroso al principio, principalmente por el hecho de que aquella parte del cuerpo del muchacho había permanecido intocada hasta entonces. Cuando sintió que Kyo se relajaba un poco empezó a mover su dedo dentro de él lentamente y metió otro dedo, lo que hizo que el muchacho se contorciera de dolor, pero sus gemidos eran tragados por el beso que aun compartían.

El pelirrojo decidió avanzar entonces y volvió a coger el sexo del joven cuya erección se había marchitado por el dolor. Kurama empezó a masturbarlo nuevamente y esto tuvo el efecto deseado por que la expresión en el rostro de Kusanagi era menos tensa.

Al notar que el estímulo funcionaba Kurama empezó a mover ambos dedos dentro de él, luego los separó, ensanchándolo poco a poco, luego otro, preparándolo al virgen pasaje para lo que venía.

Kyo se retorcía y sonidos entrecortados salían de su garganta, tan mezclado estaba el placer con el dolor que ya no estaba seguro, pero poco a poco el dolor se fue disipando...

Kurama sacó sus dedos y separó sus labios, posicionándose diestramente entre los muslos del jadeante joven, levantando sus caderas para hacer que las piernas de Kyo rodearan su cintura.

Kyo abrió los ojos lentamente y vio como Kurama se había puesto tan hábilmente entre sus piernas y podía sentir la gran erección del pelirrojo acariciando su fisura. Esto hizo que el muchacho tragara fuerte y su cuerpo se tensó ante la sola idea de lo que quería hacerle Kurama.

El pelirrojo notó esto.

- Shhh... lo sé, no te preocupes, voy a ser muy cuidadoso. Kyo miró aquellas glaucas joyas y sentía que se podría perder en ellas. -Y además tú vas a adorarlo...- murmuró Kurama en un tono seductor. El muchacho sólo asintió y abrazó al pelirrojo con sus esbeltas piernas haciendo la posición más apropiada.

Kurama acaricio los suaves muslos del pálido joven, inclinándose hacia él, haciendo que su sexo acariciara la entrada al estrecho pasaje.

Todo el cuerpo del amo del fuego tembló, una extraña excitación se apoderó de él al sentirse de esa forma, totalmente rendido a la voluntad de Kurama... era algo realmente raro, nunca antes se había sentido tan excitado en toda su vida, su cuerpo entero temblaba y a medida que el pelirrojo se aproximaba más a él el calor iba en aumento, más intenso que el fuego de sus llamas y a diferencia de estas, totalmente placentero.

Las suaves manos de Kurama empezaron a acariciar el firme abdomen con insinuantes caricias, tratando de relajarlo, exprimiendo la piel de su cintura mientras él se posicionaba mejor entre las piernas del nervioso muchacho.

Kyo estaba nervioso pero a la vez muy excitado, Kurama podía sentirlo, podía sentir su indecisión, su miedo...

El pelirrojo retrocedió y dejo de acariciarlo. Kyo abrió los ojos lentamente... "¿Por qué se habrá detenido?" Pero antes de que pudiera preguntar vio que Kurama separaba más aun sus piernas y se agachaba. Kyo tuvo que morder sus labios para no gritar cuando Kurama empezó a besar y lamer aquella escondida parte de su cuerpo, dejándolo todo mojado y listo allá abajo. Su cuerpo se retorcía, su respiración era entrecortada, y podía sentir como su pasaje temblaba de anticipado placer.

Kurama subió y colocó su cuerpo nuevamente en posición y lo penetró repentinamente, no dándole tiempo para reaccionar. La inesperada acción hizo que el joven levantara su torso de la cama y un sonido inarticulado fue oído.

Kurama empezó a moverse lentamente, tratando de entrar en aquel estrecho pasaje, poco a poco ganando acceso, avanzando y retrocediendo para luego impeler nuevamente y así ganar algo más de terreno. Kyo se sujetó fuertemente a las sábanas, podía sentir como Kurama empellía en su cuerpo, tratando de entrar, la presión, el calor, la adrenalina corriendo por sus venas...

Kurama tomó hábilmente el sexo de Kyo en sus manos y empezó a trabajarlo sin dejar de moverse sobre él. Un empujón más y Kurama ya estaba totalmente dentro del joven.

El zorro gimió, estaba tan estrecho y delicioso ahí adentro, tan ajustado y caliente que no pudo evitar el moverse dentro del cuerpo del jadeante muchacho.

Kurama estaba moviéndose dentro de su cuerpo y sentía que la resistencia de su pasaje cedía y en eso una sensación abrumadora recorrió todo su cuerpo cuando sintió que Kurama tocaba una parte de su interior y nuevamente, y de nuevo, cada vez que Kurama impelía y tocaba aquel lugar todo su cuerpo se estremecía de placer.

- Ku... Kurama...

- Kyo... Tan concentrado estaba en la deliciosa vista que era ver su propio cuerpo entrar y salir del joven que su deseo de dejar su pasión salir empezó a hacerse más fuerte. Sus acometidas aumentaron su ritmo al mismo tiempo que su mano y los sonidos que salían de la boca de Kyo nada tenia que ver sufrimiento.

El rostro del joven amo del fuego estaba totalmente sonrojado, Kyo sentía como si estuviera en brasas, todo su cuerpo ardía en pasión mientras Kurama iba más rápido, más profundo...

Ambos cuerpos se encontraban cubiertos por una capa de sudor y las gotas se resbalaban por sus cuerpos. Los sonidos de placer de ambos chicos eran tan intensos como la pasión que los consumía y se podía oír el roce de las pieles mojadas, una contra la otra.

- Ah ah ah... Kura...- Kyo intentó levantarse un poco para tomar esos sensuales labios con los suyos, pero cuando se movió una rasgante sensación lo detuvo. Kurama vio esto y él se agachó hasta que estaba totalmente recostado sobre Kyo. Un beso muy húmedo y apasionado fue lo compartieron mientras sus cuerpos seguían moviéndose en total abandono, los sonidos eran apagados entre sus bocas y uno respiraba el aire del otro.

Sus labios se separaron y un solo grito fue escuchado en toda la habitación mientras el clímax los abordaba a los dos amantes al mismo tiempo.

Kyo sintió como su cuerpo era llenado por aquella sustancia tibia y que la suya se desparramaba entre sus vientres, haciéndolos resbalosos al contacto. Kurama dejó su cuerpo caer sobre el del jadeante muchacho, ninguno hizo nada para moverse, ambos aun tomados por las sensaciones residuales después de tan delicioso clímax.

Cuando Kurama recobro algo de aliento salió del cuerpo del chico suavemente y se colocó a su costado, abrazándolo, haciendo recostar la cabeza del exhausto chico en su pecho.

***

   Volver a Shades Fanfics

KOF pertenece a SNK
YYH pertenece a Jump, Studio Pierrot y Togashi-sama
Los demás personajes son propiedad de MiauNeko &
Shades of Flames and Passion