Fanfic por Yue

Prólogo

Después de dos años de vivir juntos, Iori y Kyo aun realizan la vieja batalla entre sus familias. Sólo un corto relato, sólo una de las tantas noches que pasan juntos... sólo una chispa del fuego.

Batalla Ancestral

El pelirrojo se separó dándole una fuerte bofetada a Kyo ocasionando que este cayera sentado. -¡NO!.- Salió de la habitación azotando la puerta, mientras el moreno seguía sentado en el piso; la mejilla le palpitaba dolorosamente.

"Aun no Iori, aun no... IDIOTA, no vas a dejarme así".

Minutos antes...

***

(flashback)

Iori quitó torpemente el seguro de la puerta y entró.

-¡ESTUPIDO KYO!.-Grito mientras arrojaba las llaves al piso.

"Ese estúpido.. .pero yo... ¡Diablos!"

El pelirrojo fue directo al dormitorio tirando sin darse cuenta la guitarra contra el piso; se empezó a cambiar y ya tenía la camiseta afuera cuando la puerta del cuarto se abrió abruptamente apareciendo Kyo. Los ojos grises se clavaron en el joven intruso tratando ser carentes de sentimiento alguno pero había cierto grado de enojo en ellos mientras por un segundo los ojos avellanas de Kusanagi brillaron con cierta lascivia, por lo menos eso le pareció al Iori, lo cual no estaba lejos de la realidad.

"Todo en él es parecido al cielo, cuando lo abrazo o cualquier momento que estamos juntos, pero su alma es algo que no puedo obtener y algo que no he logrado domar es su pasión por ser libre; hoy esta molesto."

"¡Ni lo pienses, hoy no cederé... esta noche no, Kyo!"

-Iori. - Yagami sólo se puso la camiseta, ignorando el tono de inocencia del moreno. Para los dos ya estaba borrado lo que pasó minutos antes, eso fue un berrinche ocasional, una expansión de la llama que mantiene la relación, siendo ambos de carácter fuerte era obvio que transformaran pequeñas discusiones en encrucijadas mortales. Pronto y sin saber exactamente cómo volvían a la vieja batalla entre las familias, solo que esta vez no era una arena de peleas si no una suave cama, un sofá o cualquier lugar era bueno para Kyo, para tomar al joven Yagami. El pelirrojo iba a salir cuando la mano de Kyo se cerro sobre su muñeca. Y segundos después se vio siendo atraído al moreno. -No tan rápido Iori-kun.

"¡No, no volveremos a lo mismo!"

"La batalla entre poseer y ser poseído" Kyo sonrió ante ese pensamiento, mientras que al pelirrojo solo lo recorrió un escalofrío. Kusanagi siempre ganaba, de alguna manera inclinaba la voluntad de su pareja a ser poseído, a morir bajo su cuerpo y a cada noche, a cada día era lo mismo. Pero esta vez no sucedería así, en esta ocasión pelearía, se resistiría. -¡Suéltame!.-Iori se safó, pero Kyo lo volvió a atrapar esta vez del brazo. La misma fuerza.

"¡Ya lo sabes Iori, volvemos a comenzar!".

Pegó su rostro al de Yagami. -¡No quieres que sea tan rudo como la primera vez ¿o sí?! Una sonrisa maliciosa adornó el rostro del moreno, a lo que el joven pelirrojo solo buscó esquivar la mirada. Los ojos grises se clavaron en el piso. -¡Esta vez no estoy drogado! - Se volvió a verlo al mismo tiempo que intentaba alejarse, pero de nada sirvió Kyo lo sujetaba con fuerza. -¡El resultado será el mismo! - Una vez más jaló bruscamente al joven para que sus cuerpos quedaran juntos. -¡No!.-Total determinación que no valía mucho para Kyo. -¿Seguro?.-Apresó la nuca con su mano libre y empujó a su rostro.

"¡No lo haré... jamas volverá a ser tan fácil!"

Iori se separa abruptamente dándole una fuerte bofetada.

(Fin flashback)

***

Kyo se levantó y salió de la habitación. -¡Espera... IORI!.-El pelirrojo se detuvo en seco, iba de salida.

-¡Que molesto eres! - No cedió en sus intentos por salir y cuando giraba la perilla, la mano de Kyo se cerró fuertemente sobre su nuca; Iori se sintió atemorizado por ese movimiento, estaba paralizado por completo.

-¿Y bien? ¿Adónde pensabas ir?- Kyo acercó los labios al oído del pelirrojo.

- ¿Qué tal lo mas lejos de ti? - No escuchó respuesta a su desplante pero en cambio la mano se cerró con mayor fuerza.

-Muy gracioso, pero no tengo el más mínimo deseo de reírme hoy.

Iori soltó la perilla al momento en que fue jalado y obligado a darse media vuelta, Kyo lo atrapó de ambas muñecas.

-¡Déjame tranquilo una vez al menos!.

-¡¿Cómo te atreves? ¿A quién besaban cuando entré al bar?! - Los ojos avellana adquirieron un color dorado.

-Bien sabes que fue sin permiso, tú mismo lo viste, por dios, tú mismo lo golpeaste hasta cansarte.-Iori intentó zafarse pero fue inútil. Una apenas visible sonrisa se formó en los labios del moreno, el recuerdo de cómo había dejado a ese atrevido le causó esa sonrisa, pero se olvidó rápido de eso en cuanto sintió que el pelirrojo intentaba soltarse de su presión.

-¡Ya basta Iori!.-El pelirrojo se resintió por el grito y eso Kyo lo notó en los ojos grises que de pronto se volvieron opacos.-Se considerado, mi kobito.

Kyo disminuyo la fuerza y suavizó las facciones del rostro, logró captar un temblor en el pelirrojo al parecer de miedo. Se inclinó lentamente, sin brusquedad, sólo buscaba un ligero contacto... Iori no se movió estaba demasiado asustado, confundido. Presión sobre sus labios, Kyo pidiendo entrar pero era suave, sin violencia, por programación el cuerpo del pelirrojo comenzó a reaccionar, traicionando a su cerebro... su boca se abrió, ante ese movimiento fue liberado de sus muñecas; si iba a escapar era el momento pero no lo hizo, no pudo, su cuerpo su maldito cuerpo ya no podía separarse.

Así esta mejor, sólo no te resistas.

¿Cuántas veces no se había repetido que era mejor convencerlo en vez de forzarlo?, su joven pareja funcionaba todo lo contrario de su apariencia, Iori era fuerte de carácter y presencia pero era tan diferente cuando estaban solos. Se separó soltando un suave jadeo, soltó por completo al pelirrojo.

-Entonces querido...-Acercó los labios a la oreja del joven, mientras Iori solo suspiró y cerró los ojos.-Vamos es casi media noche, no me gusta perder la velada en peleas. Hundió el rostro en el cuello de su pareja, aspiro la fragancia, ¿maderas asiáticas?, amaba ese olor y sin darse cuenta comenzó a besar la piel, sintió las manos de Yagami moverse con lentitud sobre su espalda y sin querer su reacción fue morder la piel, las manos de aferraron a su camiseta buscando alejarlo o contener el jadeo que buscaba escapar de su boca, ni el mismo Iori lo sabia; pero en señal de disculpa Kyo lamió lentamente el área que ahora estaba caliente.

-Kyo... por favor... no... - La oración no fue terminada porque el moreno volvió a besarlo pero esta vez mas desesperado, obviamente el calor que ambos estaban generando alteraba a Kyo.

¡No me pidas un alto, porque simplemente no puedo hacerlo... Iori!

¡Vuelvo a jugar, vuelvo a perder... mi dignidad, mi fuerza, mi vida se pierden de nuevo!

Iori fue arrastrado sin mucha oposición hacia el gran sofá, cálido y cómodo, por lo menos no seria en el piso como la ultima vez; le permitió a su pareja desnudarlo pero se negó a participar cuando fue él quien se quitaba la ropa... su piel contra la de él, no había nada más que hacer, sólo dejar que pasara, de lo contrario estaría consiguiendo una noche igual a la primera, cuando drogado y atado fue violado por su el moreno... Simplemente cerró los ojos y dejo a Kyo con sus juegos sobre su piel y el contestaba esas caricias como le habían enseñado. En realidad su cuerpo reaccionaba solo a los movimientos sobre él al grado de no darse cuenta cuando empezó a soltar leves jadeos para orgullo de Kyo, le fascinaba verlo así, totalmente sonrojado y expresando ese calor en la piel, él por su parte no se quedaba atrás también ya estaba hirviendo pero aun no era el momento; esta vez iba a esperar a que el pelirrojo lo pidiera y aun así no sería de inmediato. Por unos instantes Iori se quedó sin aliento, Kyo parecía dispuesto a retardar su avanzada por mas tiempo y eso él simplemente ya no lo estaba soportando, pero tampoco iba a pedirlo, no le daría ese gusto. Observó el rostro de quien estaba sobre él, agitado, sumamente ansioso pero no, esta vez no pediría nada.

-Mi... ángel - Palabras entrecortadas que salieron de la boca del moreno, por unos momentos Iori cerró los ojos ante el temblor que lo recorría, pero no contestó al llamado. Kyo simplemente no lo soportó más y comenzó a terminar lo que había empezado.

***

¡Muero, eso es lo que hago bajo tu cuerpo cada noche y no parece bastarte, no parece ser suficiente cuando destruyes mis dudas con una sonrisa y a cambio consigues introducirme más, no es suficiente matar a mis demonios cada vez que puedes aunque con eso me mates a mí con tu cuerpo... pero ¿qué podría hacer yo sin ti?, ya no puedo hacer nada, comienzo a perder la capacidad de pensar en estos momentos que llegaste tan adentro y me aferro a lo único que me mantiene a flote: tu cuerpo, algún día regresara mi capacidad de razonar y en ese momento... ya ni recuerdo lo que deseaba hacer...!

***

¿Crees que es fácil mantenerte?, No, no lo es... luché todo este tiempo contra mí y luego contra ti, ahora debo luchar contra quienes quieren alejarte, ¿por qué crees que enfrenté a Yamatano Orochi? ¿Por qué me cansé de golpear a ese joven?... No, tú me perteneces hasta el fin de tu vida y aun así puedes estar seguro que no estarás solo mucho tiempo, al cielo o al infierno, eso no importa yo estaré allí.

Te aferras a mí cuando llega ese momento, estas temblando y no eres el único... siénteme yo también estoy temblando, ya no recordaba lo que era ese temblor tan intenso, como la primera vez, la misma sensación de angustia por estarte lastimando mezclada con todos estos sentimientos; estoy llegando a tu límite y al mío propio, déjame sentir ese momento exacto de pureza entre los dos, no hay dolor ni hay nada más que el simple silencio del cielo gris en tus ojos... Te ruego me perdones en silencio, ya puedes descansar, la batalla terminó por esta noche, pero quizá mañana a los primeros rayos de sol necesite de nuevo un enfrentamiento pero más tranquilo.

***

Kyo se separó por completo del pelirrojo pero se quedo tendido sobre él, estaba agotado pero fue el ritmo hipnotizante del corazón lo que lo terminó arrullando para al fin quedar dormido varios minutos después; mientras Iori simplemente observó el techo blanco. Fue fácil que llegara el sueño porque el cuerpo sobre él le daba calor, seguridad, porque estaba agotado; lo rodeó con los brazos antes de caer dormido, lo más seguro es que jamas podría alejarse de ese joven moreno.

~ Fin ~

Comentarios de la autora: Bueno aquí esta, ahora tiene forma y un final, antes de alguna reclamación, he puesto a mi querido ángel de cabello rojo más débil, afeminado si así quieren decirlo y a quien todos nos acostumbramos a ver como la pertenencia ahora es el dueño, no pude evitarlo solo comencé a escribir este fic al momento de ver unas imágenes de manga con estas características... No pueden culparme después de todo en todas las tierras posibles alguna debe de cumplir con esta característica.

FreeTalk [MiauNeko]: Como detalle, cuando Iori exclama "esta vez no estoy drogado" hace referencia al doujinshi Lassie (Kyo x Iori) del círculo doujinshika Harinezumi. Hasta donde sé, en esta historia Kyo tiene a Iori esposado y drogado, lo besa y luego lo viola. (Lo sé, lo sé, haré lo posible por conseguirlo ^^U)

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Todos los personajes pertencen a SNK
"Batalla Ancestral" es propiedad de Yue &
Shades of Flames and Passion
Noviembre 2000