Fanfic por Yue

Sombras

Libro I
~~ Hangetsu no Mukou ~~

Capítulo 2 ~ Fiestas

Kyo bajó corriendo las escaleras, ya era muy tarde y aun no había recogido a Yuki.

-Nos vemos, papá.-El joven pasó corriendo frente a Saisyu.

-Espera, Kyo.

La voz lo detuvo en seco antes de que saliera por la puerta

-¿Qué ocurre, papá?.

-Este año te harás cargo de los asuntos familiares.

Kyo regresó sobre sus pasos

-Pero...

Saisyu sonrió.

-Ya es hora de que te pongas al corriente con tus tareas de ser un jefe de clan. Saisyu entró en su despacho, dejando a un Kyo algo confundido, ¿ser jefe de clan? ¿hacerse cargo de los asuntos familiares?, para nada le parecía una buena idea; pero no podía rechazar la propuesta de su padre, estaba a punto de sumirse en una discusión mental cuando recordó su apuro.

Yuki.

Salió corriendo. Dos horas después traía a Yuki a la mansión Kusanagi, pero durante todo ese tiempo la idea de asumir responsabilidades no abandonó su cabeza; estacionó el deportivo negro frente a la puerta de la mansión, abrió la portezuela del lado del copiloto y esperó a que Yuki bajara para cerrarla.  

-Gracias.- Kyo sólo sonrió y entraron a la casa. La mamá de Kyo no tardó en recibir a la pareja, adoraba a Yuki y no podía evitar pensar que por primera vez su hijo había acertado en algo.

-Yuki, pequeña, ¿Cómo han estado tus padres?

-Muy bien señora, gracias por preguntar.

Kyo subió un par de escalones.-Mamá ¿podrías atender a Yuki?, en lo que yo me cambio, serán solo unos momentos.

-Claro hijo, no hay problema, sígueme Yuki tenemos mucho de que hablar.

-Sí, señora.

Kyo vio perderse a las dos mujeres, suspiró su madre jamás tendría remedio, subió a su habitación a cambiarse, mientras se quitaba la camisa y se preparaba para bañarse, comenzó a comparar su vida con la de Iori y sin quererlo el recuerdo de su ultimo enfrentamiento con Yagami volvió.

"Las ruinas seguían ardiendo pero ellos dos estaban en medio de los escombros el pelirrojo sacudió sus ropas y dio un vistazo a su alrededor, para concentrarse después en su contrincante.

-¿Es lo único que sabes hacer?.-Los ojos grises miraban con recelo a Kyo, el cual se ponía de pie dificultosamente, en el anterior ataque Yagami se había asegurado de que la pierna derecha de Kyo quedara prácticamente inútil.

-¡Sabes esto me esta cansando!.-Kyo estaba molesto; primero había puesto en riesgo su vida al enfrentarse con Orochi, para salvar al mundo, ja, segundo lo habían utilizado para experimentar y ahora para el fin de los males tenía que volver a pelear a muerte con ese cabeza dura que era Yagami.

-Si no vienes tu iré yo.-Iori comenzó a avanzar contra él, lo observo venir, vio el fuego concentrarse en la palma del pelirrojo y aun con la pierna lastimada logró esquivar la ola de fuego púrpura.

¡AHORA!

-¡OROCHINAGI!.-Un grito desgarrador brotó de su garganta, eso sería todo si lograba conectarlo contra Yagami, podría escapar mientras el pelirrojo tratara de zafarse de las llamas pero si fallaba Iori podría matarlo con un contraataque. Observó la ola de fuego rojo avanzar y luego fijó su atención en Iori, el cual no se movía, no hacía nada por evitar el ataque, simplemente lo dejaba avanzar.

¡¿Qué demonios esta haciendo?!

Antes de que la ola lo golpeara Iori, extendió los brazos y clavó la mirada en Kyo; la ola lo golpeó y la fuerza del impacto lo aventó varios metros hacia atrás, su cuerpo aun seguía en llamas cuando golpeó con lo que antes había sido un pilar; Kyo logró escuchar un quejido proveniente de Yagami al momento en que este tocó el piso. Se acercó cojeando, las flamas seguían aun ardiendo lo que indicaba que Iori no había perdido el conocimiento.

-¿Yagami?

-¡TERMINA!.-El grito fue una mezcla de dolor y enojo que hizo brincar a Kyo; las llamas rojas se apagaron de pronto, Kyo se encontró con el cuerpo de Iori lastimado pero los ojos grises seguían brillando con una fuerza tremenda.

-¿Terminar?.-Kyo realizó la pregunta tanto para Yagami como para él mismo.

-Puedes matarme, si no quieres que vuelva a buscarte tienes que matarme.

-Pero yo no...

-¿Quieres qué vuelva?, si vuelvo Kusanagi, no solo voy a matarte a ti, si no que matare a tus padres, amigos y en especial a tu mujer.- Aunque Iori trataba de sonar amenazante pero su voz era solo un jadeo entrecortado por las olas de dolor que recorrían su cuerpo.-¡LOS MATARE FRENTE A TUS OJOS... LENTAMENTE!.

El pelirrojo gritó lo último tanto para amedrentar a Kyo como para liberar un poco su sufrimiento.

-No lo voy a hacer.-Kyo dio media vuelta y comenzó a alejarse. Yagami suspiró y se puso de pie aunque su cuerpo no respondía bien.

-Bastardo.-La voz de Iori se quebró, Kyo se dio media vuelta sorprendido; miro asombrado como los ojos estaban cristalinos, como si Iori fuera a ¡¿llorar?!

-¡De nada valió la pena ir a buscarte a esa base, de nada sirvió entregar toda mi vida para superarte! ¡NO VALES LA PENA!.-La voz del pelirrojo no era de enojo si no de desesperación, de reclamo; porque al final Kyo no había resultado lo que él esperaba.-¡¿ME ESCUCHASTE?, NO SIRVIO DE NADA SALVARTE!

-Yagami... Kyo iba responder esas acusaciones, pero Iori ya había desaparecido segundos después de la última reclamación..."

Kyo suspiró pesadamente, la idea de que Yagami estuviera decepcionado lo molestaba, por alguna razón aun no entendible para él, lo que opinaba el pelirrojo era importante; quizá porque Iori era un guerrero de igual nivel, quizá por la costumbre de tenerlo siempre tras sus espaldas le había tomado aprecio. Sacudió esas ideas de su cabeza, esta noche sería de fiesta, ¿para qué pensar en lo que Yagami opinaba acerca de el?, esta noche al fin se atrevería, era una sorpresa para todos; los ojos avellanas se clavaron en el pequeño buró que estaba junto a su cama, en esta fiesta le pediría a Yuki que se casara con él, no de inmediato por supuesto pero sentía la necesidad de hacerlo formal, algo en él, un miedo horrible de perderla, como si algo malo fuera a suceder algo que los separaría para siempre. Por unos segundos pudo observar con claridad el semblante de Iori entre los escombros, una vez mas la pregunta volvió a su mente.

¿Qué ocurre contigo...Iori?

***

-¡Dime ¿Qué demonios te pasa Iori?!.-Los ojos grises se clavaron en la ventana; mientras su padre, Yagami-sama, se paseaba por toda el despacho, después de varios minutos de silencio la voz cansada de Iori llenó el lugar.

-Simplemente estoy agotado, estoy harto de perder mi tiempo con ese chiquillo.

El pelirrojo simplemente cerró los ojos y esperó pacientemente la reacción de su padre.

-¡NO SE QUE DIABLOS TE PASA!.-El grito logró que el joven se estremeciera, de pronto le pareció tener 10 años de nuevo, pero la idea se aparto rápidamente de su mente y reaccionó. Los ojos se abrieron lentamente.

-No soy un niño, quiero respirar por una vez...-La oración fue cortada por una bofetada proveniente de su padre, el impulso lo obligo a girar el rostro pero de inmediato volvió a ver al frente solo para encontrarse con los ojos azules de su padre y con el rostro del mismo totalmente endurecido.

-Iori, cariño, ¿estás seguro de esto?.-La suave voz los sorprendió a ambos, por primera vez en tres años Iori volvía a oír la voz de su madre, en una discusión entre él y su padre; los ojos grises se fijaron en la figura que se hallaba sentada en el sofá del despacho, con un vestido de noche negro ceñido al cuerpo, un peinado alto y un suave maquillaje la mujer tenia la apariencia de una mujer de 10 años menor.

-No te metas en esto Hikaru.-A pesar de ser una orden la voz de Yagami-sama era suave, como si tratara con una niña.

-También son mis hijos.-Hikaru se puso de pie, su elegancia al moverse era lo primero que llamaba la atención, lo segundo eran sus ojos verdes, siempre daban el aspecto de poder leer el alma, al menos para Iori siempre fue así.

-¿Por qué no dejamos que Iori descanse este año de los Kusanagi?, ¿Qué dices Yue?.

¿Yue?

El nombre resonó en la mente del pelirrojo, jamás había oído el nombre de su padre y mucho menos había presenciado una plática entre sus ellos; Yagami-sama acomodó su traje de noche.

-De acuerdo, no tiene caso seguir discutiendo, de un momento a otro llegaran los invitados...-Iori observaba incrédulo la escena, su padre cediendo, ¡¿Yagami-sama aceptando la recomendación de su esposa?!.

-¡¿Qué haces aquí?, vete a cambiar chiquillo torpe!.

Iori se levantó de la silla; cuando pasó junto a su madre.

-Habláremos mañana en el desayuno, ahora diviértete hijo.-Una ligera curva apareció en los labios de su madre, a la que Iori contestó con un asentimiento de cabeza. Iori cerró las puertas tras él y comenzó a caminar por el pasillo hacia su habitación; esto era demasiado extraño para él, aun no entendía que estaba haciendo allí, generalmente perdía las fiestas en la mansión por estar con la banda de Rock en algún concierto lejos de los problemas de atender invitados entonces ¿qué estaba haciendo allí?, ¿por qué no se había perdido ese año como los anteriores?; el mismo se sentía extraño como si no controlara su cuerpo, simplemente se moría, pero ¿desde cuando se sentía así?, la respuesta no tardo mucho en formularse en su mente.

Orochi.

Desde hace dos años, él había comenzado a sentir ese vacío que le comía lentamente y por primera vez en su vida tenia miedo, miedo de sí y de no saber enfrentar ese cambio que lo obligaba a actuar tan apacible.

-¡Iori!.-La voz juvenil de Himiko lo distrajo. El pelirrojo se detuvo y dio media vuelta.-¿Qué ocurre Himiko?

La joven que ahora tenia un vestido entallado color vino se acercó.

-¿Qué te dijo papá?.-Se colocó a su lado, Iori siguió su camino, mientras Himiko lo seguía.-¿Y bien?

-Lo de siempre.

-Ahh.-Himiko no estaba muy convencida, pero en sus 20 años de vida, su hermano JAMAS había sido muy comunicativo, era un don que todos los Yagami poseían, inclusive ella resultaba ser muy arisca en el colegio y aun así conseguía buenos amigos, pero Iori era por costumbre tan frío y cortante como su padre, esto ocasionaba en su hermana un deseo de protección, que aunque varias veces le había provocado serias peleas con el pelirrojo, no dejaba de sentir un solo momento.

-¿Qué quieres?, tengo que cambiarme.-La pareja se detuvo en la puerta de la habitación de Iori.

-Sólo quería decirte que Hana vendrá a la fiesta.

-¿Y?.-El pelirrojo abrió la puerta

-Eres insoportable Iori.-Himiko dio media vuelta molesta por el desaire de su hermano.

-Soy tu hermano, piénsalo.-Iori entró en su habitación cerrando la puerta tras él.

-Iori.-Bufo molesta.

Mientras que afuera las fiestas ya daban inicio, faltaban escasas cuatro horas para que el año terminara.

***

Kyo llevo a Yuki a la terraza.

-¿Qué ocurre Kyo?

-Bueno yo...Yuki si yo te propusiera que...-Las palabras se trabaron en su boca mientras que Yuki esperaba pacientemente. Kyo tomó aire y valor de paso, cuando las palabras estuvieron a punto de salir

-¡Kyo...Yuki vengan la cuenta final ya va a empezar!.-La voz de Benimaru lo distrajo.

¡RAYOS!

-¿Kyo?.- Yuki comenzó ha impacientarse hacía bastante frío y Kyo no parecía decidirse.-Disculpa Kyo pero si no es nada importante quisiera entrar.

-Sí, es que yo quería pedirte que...

***

-8,7,6...-Himiko se acerco a Iori, observaban en un cuarto a parte la fiesta de fin de año.-¡Vamos cuenta Iori!.

El pelirrojo no estaba muy convencido.

***

-...que si tu quieres...-Kyo no reunía el valor, algo lo detenía.

***

-4,3,2,1,0...Feliz año Himiko.-Iori sonrió a medias y abrazó a su hermana; el año terminaba en Osaka.

-Feliz año hermano.-Himiko sonrío feliz completamente.

***

-...casar...- Benimaru apareció en la terraza armando un gran escándalo, seguido de varios invitados

-¡¡FELIZ AÑO!!.-Yuki se acercó a Kyo. El escándalo era enorme -¡¿QUÉ DECIAS?!.

-¡QUE...NADA, NO ERA NADA DE IMPORTANCIA!.-Kyo suspiró, otro momento sería adecuado, quizá después de las fiestas; miró hacia el cielo totalmente despejado, logró escuchar entre el escándalo las campanadas de los templos alejando a los malos espíritus. El grupo entró en la casa al igual que Yuki, pero Kyo se quedó en la terraza. De seguro Iori no tenía esos problemas, lo más lógico es que se encontrara con esa banda de Rock a la que pertenecía; Kyo lanzó un suspiro.

Feliz año...Yagami.

***

Continúa...

Capítulo 3: El Dragón       Volver a Shades of Flames

The King of Fighters y sus personajes pertenecen a SNK
"Hangetsu no Mukou" y "Himiko" son propiedad de Yue &
Shades of [Flames]... and [Passion]
Noviembre 2000