Fénix
Por Raye Johnsen
Traducido al castellano por MiauNeko
Capítulo 1
Katze se inclinó hacia atrás y respiró profundamente. Abrió el cajón de su escritorio, tomó la caja de cigarrillos y sacó uno, alzándolo hacia sus labios y encendiéndolo en un solo movimiento, todo sin mirar hacia abajo. Exhalando la bocanada de humo que acababa de inhalar, se resistió al impulso de esconder el rostro entre sus manos otra vez.
Los legítimos mercados grises y negros habían sido envueltos por el caos con la muerte de Iason Mink. Dijeran lo que dijeran del Blondie, él había sabido como mantener todo funcionando, y cómo controlar todo. Sin su influencia, todos estaban a la espera, siguiendo los viejos caminos, esperando a que nuevos líderes se impusieran.
Katze se había levantado de las cenizas de esa noche blanca, cuando el líder de Tanagura y su amante murieron, y había elegido erradicar su pesar trabajando. No había sido fácil, pero Katze no necesitaba facilidad; necesitaba dificultad, dificultad para obligarse a pensar en otras cosas, dificultad para seguir avanzando, dificultad para no tener tiempo de perderse en lágrimas ni cuando caía en su angosta - y solitaria - cama de noche y no soñaba. Había llorado lo último de su dolor durante el final de la última noche, y secado sus lágrimas observando el sol del amanecer. Llorar ahora sería como negar esas lágrimas.
Le había prometido a Riki que cuidaría de Guy, y el mantener el negocio a flote, junto con asegurarse que el irreflexivo idiota que había causado toda la destrucción siguiera con vida, lo habían mantenido lo suficientemente ocupado durante esa primera semana.
Lo segundo, sin embargo, había sido ver a Guy empezar a recoger las piezas de su vida una vez más, lo que dejaba un agujero allí para ser llenado. Katze, por su parte, había respondido trabajando más que nunca.
El frenesí de actividad en que se había ocupado produjo una fruta agridulce: seis semanas después, el controlaba todo el comercio ilegal e ilegítimo que pasaba por la ciudad-nación de Tanagura. Su mayor logro, esperado y añorado por tanto tiempo, pero más amargo que el humo de los cigarrillos Black Moon porque la persona para la que trabajaba, a quien había deseado ofrecerle este premio y finalmente ganar su respeto, se había ido. Iason había sido convertido en cenizas seis semanas atrás en las ruinas de Dana Bahn, y Katze continuaba viviendo.
Pero la misma Tanagura aun esperaba por un nuevo amo. Júpiter lloró por su hijo favorito, y nadie se había adelantando a tomar el control.
Ya era hora, decidió Katze, de hacer algo.
****
Raoul se frotó los ojos mientras clasificaba las pilas de papeles en su escritorio.
No puedo creer que Iason manejara todo esto, todo el tiempo. Juraría que esto se 'reproduce'.
De nuevo, pensar en su superior trajo lágrimas a sus ojos. Parpadeó para aclararlos, y cogió un reporte. Era sobre el último grupo de Pets liberado por la Academia.
Lo que trajo el pensamiento de Iason y su Pet a la mente de Raoul de nuevo. Maldito fuera Riki! Demasiado mayor, un mongrel de Ceres, y ni siquiera particularmente hermoso! Pero aun así, de algún modo había captado la atención de Iason, cautivándolo por años y cegándolo ante los riesgos presentes, tanto por la presencia de Riki, como por su persona. Y ahora Iason estaba muerto, debido al pasado de ese mongrel.
Firmó el papel, y tomó el siguiente.
- Necesitas un secretario.
Raoul se sobresaltó, golpeándose la parte trasera de la cabeza con el respaldar del asiento. Era elegante, no ergonómico, y tampoco acolchado.
- Lo siento - la extraña voz se oyó de nuevo, sin ningún dejo de remordimiento -. Vine como siempre, debería haber sabido que Iason no te diría nada al respecto.
Raoul finalmente consiguió salirse de la silla. Poniéndose de pie y volviéndose, confrontó al extraño.
Su cabello rojo caía en desiguales mechones alrededor de su rostro, que tenía una larga, delgada cicatriz a lo largo de una mejilla. Su cuerpo era delgado bajo su sobretodo, y la forma en que se movía denotaba la gran habilidad para pelear, y la práctica usando esa habilidad. Su forma y características eran tan delicados como los de un Pet, pero su vocabulario era callejero.
Por su parte, Katze vio a un joven hombre, suave de formas y rostro, con largo cabello rubio y ojos vulnerables. Vestido a la moda, no se veía como un líder.
El aspecto puede ser engañoso. Espero que, en este caso, en verdad lo sea.
Sonrió. No sería bueno empezar esta reunión con malos sentimientos.
- Me llamo Katze. Supongo que tú eres Raoul?
Raoul tragó saliva, contra una mezcla de indignación y nerviosismo. Un hombre obviamente acostumbrado a pelear, que claramente sabía mucho más que él, estaba de pie en su oficina, presentándose. Él no tenía el control de la situación, y eso no le gustaba. Sin embargo, este Katze estaba haciendo un esfuerzo por ser civilizado, tan buenos modales lo obligaban, al menos, tratar de hacer lo mismo.
- Sí, soy Raoul. Por qué estás aquí?
- Controlo los mercados ilegales de Tanagura. Iason y yo teníamos varios arreglos profesionales y tratamos personalmente varias veces. Pensé que sería apropiado conocer a su sucesor.
Raoul apartó su rostro de Katze, hacia la ventana, inconscientemente evitando ver Dana Bahn.
- Yo no soy su sucesor.
- Alguien debe serlo.
- Jupiter no ha...
- Jupiter n tiene ningún interés en Tanagura. Si ella escoge un líder...
- NO SOY SU ELEGIDO! - la voz de rubio se quebró con la última palabra -. Iason... Iason lo era! No yo! Comparado con él, soy el segundo mejor!
Katze sacó un cigarrillo, lo encendió y aspiró una bocanada del calmante y áspero humo azul. Miró a Raoul, notando el brillo de los ojos celestes, el temblor de los hombros caídos. Pobre chico, nunca ha sido nada más que un seguidor. Y se convertirá en mi seguidor si no tengo cuidado.
- Tienes razón. Pero eso no significa que ella vaya a hacer algo con respecto a esta situación.
- Jupiter...
- ...probablemente nunca ha pasado por esta situación antes. Esperará y verá qué sucede, mientras los buitres sobrevuelan Tanagura.
Katze notó que Raoul se sobresaltó, y decidió seguir ese paquete de datos, hasta su origen.
- ... destruyendo a su gente...
Raoul se estremeció.
- ... haciendo pedazos a su status...
Se sobresaltó.
- ... llevándose sus instituciones...
Raoul se volvió para enfrentar a Katze de nuevo, una mirada de horror grabada en su rostro perfecto.
- ... a menos que alguien se haga cargo. Alguien que esté interesado en esta situación, yo te elijo para ser ese alguien.
Raoul parpadeó cuando se dio cuenta de lo que Katze había dicho.
- QUE? Pero...
Katze suspiró.
- No podemos permitirnos lamentarnos más por Iason, Raoul. Nuestra nación está en peligro. Iason manejaba todo, lo que era bueno mientras él estaba por aquí. Pero ahora se ha ido, y somos vulnerables.
- Yo no...
- Escúchame. Así está mejor. Somos más fuertes juntos, que separados, Raoul. Hazte cargo, yo te apoyaré.
Katze asintió, luego se volvió sobre si mismo, en dirección a la puerta.
- Espera! - llamó Raoul -. Por qué? Por qué haces esto?
El otro dudó en la puerta.
- Porque no eres el segundo mejor - respondió tranquilamente, y luego se había ido.