Draco Malfoy y el Corazón de la Obscuridad
por Youko Gingitsune
Continuación de Draco Malfoy y la Leyenda de
la Serpiente Plateada - DMLSP
Rating: PG-13
Página: www.darkcrimson.net/veneficus/
ADVERTENCIA: Este fic es SLASH -->
Draco/Harry. Lucius/Snape, Lupin/Snape, Blaise/Seamus.
Les recomiendo que hayan
leído DMLSP antes de comenzar a leer este fic, caso contrario no van a entender
la mitad de lo que sucede aquí.
Derechos: Harry Potter y todos sus
personajes son propiedad de J.K.Rowling.
Nota .- Muchísimas gracias por todos los reviews que me dejaron, me encanta leer lo que dejan ahí, pero no creo poder ponerme a responder 27 review por aquí, ahora ff.net tiene una pequeña claúsula que dice que no se puede poner un capítulo aparte con notas, sino que algo pequeño al final de cada cap -_- ya le han borrados fics a algunas personas por esto así que... bueno, sólo voy a responder a los que me han dejado preguntas o algún comentario que yo necesite aclarar ^.^ Por favor, entiendan que me encanta leer sus review, sobre todo los largos ^_~ pero que no voy a poder responder a todas y cada una de ustedes.
Nota2.- Si no entienden algo, o tienen alguna pregunta, no duden en hacerla ^^ a veces hay cosas que yo doy por sobre entendidas, que están en mi cabeza y pienso que en la de todos los demás, y dejo algunas cosas al aire ^^'
Capítulo Dos
"Hasta cuándo vas a quedarte aquí, Severus? Sabes qué
hora es? Recoge tus cosas de una vez que te llevo a tus dormitorios, y hablo en
serio. O las recoges y nos vamos o te llevo y no me importa lo que pase con
ellas." Reclamó una pálida figura de cabellos rubios platinados desde la puerta,
claramente no muy alegre con aquella situación.
Severus le dio una mirada airada a Lucius, pero no protestó. Con un ademán de su
varita la mayoría de los libros se encogieron y volaron hacia su maleta, así
como todos los demás papeles. La colgó en su hombro, tomó los demás libros que
sobraban en sus brazos y salió hacia donde estaba caminando el otro muchacho,
pero antes de llegar a la puerta, se volvió, miró al muchacho de ojos miel y
regresó hasta él.
"Toma." Dijo, poniendo en la mesa un grueso libro. "Ese libro que tienes no te
va a servir para el trabajo de la próxima semana en pociones, sólo asegúrate de
regresármelo después. Pídele a Madam Prince que te busque libros sobre actos
reflejos, de eso es de lo que se supone se trata el trabajo, y hazlo bien o
McKeenan te va a reprobar."
Lupin parpadeó un par de veces, algo sorprendido, aquello lo había tomado por
sorpresa.
"Gracias…" dijo, tomando el libro de cobertura gruesa, pero para esto el
Slytherin ya se había ido.
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Las lágrimas ya no podían ser contenidas, ya no podían, eran demasiado pesadas,
demasiadas, tantas que ya sus ojos no podían retenerlas, haciendo que se
resbalasen por sus mejillas ruborizadas una tras otra, una tras otra, como si
ellas fueran el único escape que tenía ante la hermosa y horrorosa imagen que
tenía en frente.
El piso estaba inundado de sangre y todo lo demás desvanecía a blanco, un blanco
demasiado fuerte como para no verlo, un rojo tan intenso que parecía querer
enceguecerlo, pero no veía nada de esto, sólo tenía ojos para la imagen más
sublime y más dolorosa que hubiese visto nunca.
Un sollozo escapó de sus labios y apretó aquello que tenía entre sus brazos más
hacia su pecho, con todo el cuidado y el amor que podía, negándose a aceptar que
aquello era real, que estaba sucediendo.
Alzó aquello hasta la altura de su rostro y tuvo que contenerse para no romper
en llanto. Era tan hermoso que dolía. Presionó sus labios rojos contra los otros
pálidos sin poder evitarlo, mientras interminables lágrimas seguían resbalándose
por su rostro, y volvió a besarlo, y volvió a hacerlo si sólo para negar que
aquellos labios estaban tan fríos, congelados, y que no respondían. Pasó las
manos por la tersa piel que le era tan conocida, por aquellos cabellos rubios
tan sedosos con los cuales siempre había estado embelesado, tan rubios como los
suyos propios, pero más largos.
Lo acarició todo, besando por cada lugar que pasaban sus manos, ahora con los
ojos cerrados, imaginándose que la helada piel era cálida, como acostumbraba ser
cada vez que le había puesto las manos encima. Besó sus ojos con reverencia y
sólo entonces abrió los suyos, tan lentamente como si le costara demasiado
trabajo hacerlo, como si estuviera rehusando pero no tuviera otra alternativa… y
en eso sintió que todo se desvanecía, como si despertase de un sueño, y abrió
los ojos.
Ya no estaba en aquel lugar perdido en blanco, estaba de vuelta en su cuarto,
era de día, así lo decía el gran reloj que estaba empotrado en una de las
paredes, era hora del desayuno, si no se apuraba llegaría tarde a clases.
Intentó levantarse, pero se dio cuenta de que no estaba echado, no estaba en su
cama, estaba en medio de su cuarto, delante de ella. Cómo había llegado ahí?
Intentó moverse, pero cuando lo hizo aquel sonido lo hizo detenerse, aquel de
cuando despiertas aguas tranquilas sólo que más pesado, y luego se dio cuenta
del ruido a líquido goteando. Entonces lo sintió y su respiración comenzó a
agitarse, pero intentó guardar la calma mientras hacía todo lo posible por
seguir mirando al frente, aunque la mitad de su cuerpo se sentía humedecido,
pero tibio.
Sus ojos bajaron por inercia hacia su mano derecha mientras la alzaba y la vio,
la sangre que chorreaba de su manga y que goteaba por sus dedos y por un
instante pensó que era hermosa, pero luego un miedo abrumador tomó cuenta de
todo su cuerpo, entumeciéndolo, apartando su atención renuentemente de la
hermosa sangre. Porque era hermosa, a Draco siempre le había gustado el rojo
sangre, y aquel olor tan conocido entre salado y algo más que no sabía definir.
No, no fue la sangre lo que le infundió pavor, era lo insólito de la situación y
lo que se temía siguiera.
Sintió lágrimas cayendo por su rostro y mezclándose con la sangre, su cuerpo
tembló casi con furia cuando comenzó a sentirlo todo, haciéndole cerrar los
ojos. Tomó una respiración profunda y volvió el rostro sin abrirlos, pero no
pudo mantenerlos así por mucho tiempo ya que el peso en su brazo izquierdo se
había hecho insoportable y parecía reclamar que los abriese. Y así lo hizo.
Delante de él, acomodada en su brazo izquierdo, descansaba la cabeza sin vida de
su padre, con aquella hermosa expresión, con aquella pálida y fría piel, con
aquellos labios que Draco había besado con reverencia unos momentos atrás, en lo
que pensó fue un sueño. Un pesadilla.
Sus ojos parecieron salirse de sus órbitas.
Su respiración se detuvo.
Y el grito que salió de él pareció resonar en todo el castillo.
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El Gran Comedor estaba lleno de gente, todas las mesas casi repletas, no era muy
común que alguien faltase a los desayunos, pero había personas que sí lo hacían,
por eso no muchos le dieron importancia al hecho de que el Príncipe de Slytherin
no asistiese a la comida más importante del día aquella mañana.
"Buenos días," una voz risueña y con un toque provocativo se hizo paso entre los
bostezos, risas y gruñidos de la mesa de Slytherin.
"Finnigan." Respondió el muchacho de cabellos lacios mientras terminaba su taza
de café con leche. Algo que Seamus encontraba sumamente adorable era que a
Blaise, el cuasi perfecto caballero inglés, le encantaba la leche, la tomaba en
el desayuno, en el lonche en la sala común de Slytherin, y antes de irse a
dormir. Eso era todos los días. Era tan indispensable para él como para Malfoy,
el café.
Sólo que el rubio sí tomaba té a la hora del lonche. No importaba si estaba
exhausto, si se le veía con sueño, o si simplemente necesitara con urgencia una
taza de café, Draco Malfoy nunca tomaba café en el lonche, era té o té. Seamus
lo sabía porque había pasado varias tardes en la sala común de las serpientes
como para estar seguro de aquello. Tan seguro como que en estos momentos sabía
que algo andaba mal con Blaise.
"No dormiste bien anoche?" preguntó dándole un beso en la mejilla mientras se
sentaba en el espacio vacío a su lado.
Blaise masculló una respuesta mientras terminaba lo último de su sándwich.
"Hey," el Gryffindor le jaló la oreja con suavidad para llamar su atención,
pretendiendo que aquella actitud no le estaba afectando. "Si no me haces caso
voy a besarte frente a todos y hacer un espectáculo de eso."
Usualmente el pelirrojo, aunque era raro eso de estar llamándolo pelirrojo
cuando su cabello era tan oscuro que parecía negro, pensó Seamus, hubiera vuelto
el rostro hacia él, con una ceja alzada, y lo hubiera retado a hacerlo; pero eso
no fue lo que sucedió. Su única respuesta fue un ademán que respondía que no le
importaba, haciendo que el Gryffindor entrecerrara los ojos en una mezcla de
irritación y consternación.
Blaise pudo sentir muy claramente la mirada del otro, pero la ignoró. Fue
entonces que se dio cuenta de que algo estaba seriamente mal. Usualmente esa
mirada lo hubiera hecho reaccionar. No, usualmente esa mirada no sucedía, y con
eso se refería a que sólo había sucedido una vez antes.
Intentó prestarle atención, o por lo menos regresarle la mirada, pero no pudo,
se sentía… no extraño exactamente, era como si ya lo hubiese sentido antes sólo
que… diferente.
De un momento a otro aquella sensación extrañamente familiar le recorrió el
cuerpo con más intensidad y supo lo que era. Antes de que su mente pudiera
procesar el grito estridente que parecía venir desde lo más profundo de su
inconsciente, su cuerpo reaccionó. Fue como si lo hubiesen puesto de pie de un
jalón y saltó sobre la mesa para salir corriendo lo más rápido que pudo, sin
darse cuenta de que había botado todo lo que había encontrado en su camino, ni
que se había herido la mano con un pedazo de la taza que había dejado caer antes
de salir corriendo.
Una pesadilla… Acaso Draco estaba teniendo una pesadilla?
El grito en una voz que le era inconfundible parecía querer perforarle el
cerebro.
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La conmoción que se formó en el Gran Salón después de que Seamus y el Profesor
Snape habían salido tras Blaise Zabini no fue espectacular, pero se vio así ya
que de un momento a otro toda la mesa de Slytherin comenzó a salir tras su
compañero, y tras ellos otras personas de otras mesas también.
Eso fue, claro, hasta que el Director cerró las grandes puertas con un hechizo
para evitar más desorden.
"Pero qué habrá sido eso?" preguntó Hermione a sus amigos mientras sacudía la
cabeza.
"No habrán peleado?" fue lo que escuchó decir a su novio en un tono algo
desinteresado. "Sería bueno, estoy seguro de que Seamus puede hacer mejor que
Zabini."
"Ese no es el punto, Ron." Ella le reprendió. No que estuviese de acuerdo con
esa relación, pero si eso hacía a Seamus tan feliz como lo había estado
haciendo, entonces algo de bueno debía tener. "Eso es cuestión de ellos. Además,
no me pareció una pelea… tú qué dices, Harry?"
No recibió respuesta.
"Harry?" volvió el rostro hacia donde había estado sentado su amigo. Pero ya no
estaba ahí.
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Blaise corrió, corrió lo más rápido que le pudieron llevar sus piernas, haciendo
la distancia del Comedor hasta una de las partes más profundas de los calabozos
en tiempo record, pero que para él fue una eternidad.
Algo estaba mal, algo estaba mal, algo estaba mal.
Por qué Draco había querido su cuarto tan lejos de todo!?
Ah, sí, privacidad. Su preciada privacidad.
"Mantis!!" Gritó hacia la puerta de piedra.
Tras de él pudo escuchar un grito por sobre los pasos que lo habían estado
siguiendo, pero no le prestó atención y entró sin importarle que en cuanto la
puerta se había abierto un río de un líquido rojo que olía y se sentía
exactamente como sangre, que sabía era sangre, había salido con fuerza de su
habitación. Toda su atención estaba posada sobre el muchacho en ropas de dormir
que estaba arrodillado en medio de la habitación, manchado de rojo hasta la
cintura y sollozando.
"Draco…" llamó su nombre y en un segundo se encontró a su lado, abrazándolo
contra su cuerpo, mientras intentaba detener el violento temblor del que el otro
era víctima.
"Lucius… dónde está Lucius?" susurró el rubio en su oído casi histéricamente
escondiendo el rostro en el cuello del pelirrojo que lo estaba abrazando con
fuerza. "no lo viste cuando entraste, no lo ves… no está acá, no es así? Dime
que no es así, que no lo ves… Dime dónde está…" y de pronto se detuvo.
"Draco…?" Blaise se asustó, no tenía idea de lo que estaba sucediendo, o de por
qué el líquido rojo que todavía podía oler ya no se encontraba ahí, había
desaparecido. "Draco qué…?" el pelirrojo volvió el rostro y vio, casi por el
rabillo del ojo, al profesor Snape, parado en el umbral de la puerta con una
expresión neutra en el rostro. "Profesor…" dijo con una voz temblorosa. "usted…
usted vio eso, no es así? Usted vio la sangre, no?"
En un instante Snape estuvo a su lado, su varita en la mano y pasándola a lo
largo de todo el cuerpo del rubio.
"Está inconsciente, será mejor que lo llevemos a la enfermería." Intentó cogerlo
en sus brazos pero no pudo sacarlo del abrazo en el que lo tenía el pelirrojo.
"Sr. Zabini…" comenzó en un gruñido casi exasperado, pero lo que vio en los ojos
azules del muchacho lo hizo detenerse. "Draco está bien, sólo inconsciente,
tenemos que llevarlo a la enfermería." Su tono fue más pausado, pero indicaba
claramente que no aceptaría objeciones ni se repetiría.
"Esto nunca había pasado antes…" dijo entregándole con cierto recelo a Draco a
su jefe de casa mientras se ponía de pie. "Cuando tiene pesadillas a veces se
puede sentir… algo extraño en él, como… una sensación de que algo de lo que
sueña queda con él a pesar de que ha despertado… pero nunca algo así…" murmuraba
para sí mismo mientras caminaba rápidamente tras Snape.
"Blaise!" escuchó esa voz familiar cuando se abrió la puerta de piedra que era
la entrada a Slytherin, haciéndolo despertar de aquel trance.
Ahí se encontraba Seamus, parado en el umbral, con una expresión de angustia en
el rostro, que se convirtió en una de casi horror al ver a Snape salir con Draco
en brazos a toda prisa.
Tiene que aprender a controlar más sus emociones, pensó mientras pasaba
por su lado, pero se detuvo al ver que el otro había tratado de cogerlo sin
conseguirlo.
"Todo está bien," fue lo que dijo, dándole un beso en la frente para luego
volver a seguir al profesor, no sin antes preguntarse qué hacía Potter ahí.
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Tenía la sensación de estar flotando, corría viento, podía escuchar claramente
el susurrar de su ropa mientras esta era sacudida violentamente por el fuerte
viento que no lo dejaba escuchar nada.
Miró su mano derecha y, asombrado, se puso a estudiar la hermosa espada que
tenía en las manos. Era preciosa, el mango parecía estar hecho de marfil y
recubierto de una especie de metal traslúcido; la cuchilla, larga y filosa,
blanca como la nieve parecía estar hecha de hueso, trabajada exquisitamente y
con aquel filo que parecía invitar a probarlo.
La alzó, poniéndose en pose, midiendo la fuerza y agilidad de aquella espada…
pero algo lo hizo detenerse. Aquel lugar… lo conocía, aquella claridad, el rojo
bañando las paredes.
Caminó hacia delante mientras todo se hacía más y más claro, siguió caminando
mientras sentía el líquido salado impedirle el paso, tiñendo su ropa, y lo
escuchó. Aquel murmullo, no podía entenderlo.
Se detuvo, intentó escuchar, pero no podía. Siguió caminando, pero con más
cautela, con cuidado de lo que pisaba… y lo vio. Una figura de blanco
arrodillada unos centímetros al frente suyo, con algo en los brazos,
balanceándose. Parecía que la sangre no podía macular a esta persona, estaba
toda de blanco y los cabellos habían tomado un color plata tan claro que ni la
luna. Ahora ya más cerca podía discernir algunos de los sonidos que el extraño
profería, parecía estar haciendo un encantamiento… eso o de otro modo hablaba en
una lengua que no podía entender, pero sí entendía que estaba repitiendo la
misma frase una y otra vez
Llegó a su lado y no se preguntó por qué le había tomado toda esa distancia para
alcanzarlo si sólo había tropezado y caído a unos pasos del extraño. Pudo
distinguir la figura, estaba arrodillado y al parecer sostenía algo contra el
pecho, con la cabeza inclinada hacia aquello. Lo llamó pero al parecer aquel
hombre no lo escuchó, seguía balanceándose hacia delante y hacia atrás, así que
le puso la mano encima. El sujeto se detuvo, dejó de balbucear, dejó de moverse,
inclusive parecía que había dejado de respirar, pero al cabo de unos segundo
volvió el rostro lentamente en una escena que le era terriblemente familiar…
pero en lugar de ver el rostro de su padre, como sabía que haría, vio el suyo
propio encarándolo con lágrimas de sangre recorriéndole el rostro.
Entonces… lo que tenía abrazado era…
"NOO!!!!"
Saltó y se puso de pie, pero ya no estaba en aquel lugar brillante, y ya no olía
a sangre, y no había espada en su mano… se miró a sí mismo y se sorprendió
cuando se vio vestido totalmente de blanco, con aquel traje casi líquido que
usaba para ir de 'cacería', aquel que lo protegía. Pero… contra qué necesitaba
protección?
Poco a poco comenzó a darse cuenta de su alrededor, y sintió que no estaba sólo…
es más, le estaban hablando.
Escuchaba que decían su nombre, después palabras entrecortadas como 'cálmate' o
'qué sucede?'… acaso, al fondo, era la voz de su padre la que escuchaba?
"Draco!" Alguien dijo su nombre muy claramente, llamando su atención y
haciéndolo mirar hacia arriba.
"Morgana…"
"Fue sólo un sueño, Draco, relájate y baja esa varita." Le dijo la bruja,
mirándolo directamente a los ojos, su tono de voz tranquilo y calmado, sobre
todo en comparación a las voces que escuchaba en el fondo. Parpadeó un par de
veces y la miró con algo de incredulidad. De qué estaba hablando? "La varita,
Draco, no hay necesidad de ella en estos momentos."
El rubio bajó la vista y vio que sí, tenía su varita en mano y apuntándola hacia
el frente, hacia Morgana y todos los que estaban tras ella. Vio su mano,
cubierta con guantes blancos y de dio cuenta que tenía encima su traje blanco
plateado, un denso líquido brillante que en realidad hacía de una segunda piel
para luego deformar en aquel hermoso traje.
"Dime que lo que vi no es cierto… " fue lo primero que le pasó por la cabeza
mientras intentaba recobrar el aliento que se acababa de dar cuenta le faltaba.
"No puedo asegurarte tal cosa ya que no sé qué viste, Draco." Le respondió
Morgana "pero sé lo que está sucediendo. No considero este el mejor momento,
pero me temo que por tu propio bien tendrá que hacerse ahora, debiste de haber
venido a mí antes. Escucha con cuidado. Voy a darte algo, algo que a pesar de
ser sólo palabras vale mucho, es conocimiento y el conocimiento es poder."
Draco la miró atentamente, ya casi completamente de vuelta en sí, intentando ver
más allá de aquellas almendras negras que eran sus ojos.
Asintió.
"Voy a darte una respuesta, Draco. Pregúntame lo que quieras, lo que desees,
cualquier cosa, y la respuesta saldrá de mis labios como la verdad más pura.
Puedes preguntarme por el fin de los tiempos, por la nada, por el pasado y el
futuro, por lo imposible, puedes preguntarme cómo matar a la muerte si quieres…
Pero," agregó ante de que el rubio abriese la boca. "ten cuidado con lo que
preguntas, pueda que no te guste la respuesta o simplemente pueda que no hagas
la pregunta correcta."
Draco la miró confundido. Una pregunta, de lo que sea… del futuro, del pasado,
del presente. Preguntar sobre cómo matar? No necesitaba eso, sabía cómo hacerlo.
Cómo detener esos sueños? Sería una buena idea, no lo estaban dejando descansar,
pero no era eso lo que quería.
"Ahora tranquilízate, Draco, necesitas relajarte y pensar, pensar esto muy bien.
Te daré unos días para que reflexiones…"
"No." Dijo él haciendo desaparecer la varita cristalina que no había guardado,
pero el traje no, por alguna razón había despertado en éste y era mejor estar
seguros. Luego hablaría con su serpiente, ésta seguramente le diría lo que
necesitaba saber. "sé lo que quiero preguntarte," temblores todavía recorrían su
cuerpo, aquellas imágenes recorriendo su cabeza, los ojos vacantes de su padre
mirándolo, sin vida… pasando por delante de sus ojos una y otra vez. "Mis
sueños… son premoniciones?" preguntó, ansioso por escuchar la respuesta. El
conocimiento y el poder no le importaban un bledo en esos momentos, necesitaba
algo de seguridad y su mente estaba hecha un embrollo.
"No, no lo son." Respondió ella con la sombra de una ligera sonrisa naciéndole
en los labios.
"Oh…" un suspiro de alivio fue lo único que salió de sus labios antes de que
volviese a caer en la inconsciencia.
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"Creo que te subestimé, muchacho." Dijo Morgana mientras recostaba a su pupilo
de vuelta en la cama de la enfermería, ignorando completamente a las demás
personas que estaban en la habitación y que habían presenciado aquella extraña
escena entre ella y el joven heredero de los Malfoy. "Pensé que harías lo mismo
que hiciste cuando viniste a mí… aunque en cierta forma lo hiciste, no es así?"
intentó tocarle el rostro pero en ese momento la máscara, que era el único
accesorio que faltaba en aquel hermoso traje acuoso, apareció, negándole el
derecho a tocar al amo de la serpiente plateada. "No hay porqué ponerse así,
está fuera de peligro ahora." Siguió mirando al rubio, ahora completamente
cubierto por aquel traje plateado, de los pies a la cabeza. "Muy bien, si así lo
deseas."
"Qué está sucediendo aquí?!" Ahora sí, la voz imperiosa de Lucius Malfoy resonó
en aquella amplia habitación . "Exijo una explicación en este instante. Qué fue
todo eso?"
"Tu hijo está bien ahora, Lucius. Esto no debió de haber pasado, pero me temo
que es la primera vez que me encuentro con alguien bajo una protección más
fuerte que la mía en ciertos aspectos. Yo debí de haber sido capaz de leer los
signos, pero tu hijo es muy bueno con las apariencias." Dijo, sin rencor en su
voz, sólo como si estuviera leyendo los hechos de un libro de historia. "Lo
subestimé, sabes?" ahora su mirada se encontraba dirigida directamente al brazo
derecho del muchacho. "pensé que, como muchos otros antes de él, no haría la
pregunta correcta, pero la hizo."
"Pregunta correcta?" interrumpió Lucius, quien estaba a punto de abalanzarse
sobre ella, si no fuera por el fuerte asimiento que Snape tenía en su brazo.
"Explícate."
Se hizo unos momentos de silencio, y el rubio siguió la mirada de la bruja.
Sabía muy bien a quién realmente le estaba hablando.
"Ten cuidado con lo que haces, Lucius Malfoy, ten cuidado con lo que deseas, que
el precio podría bien ser demasiado elevado, inclusive para ti." Contestó sin
mirarle. "no sabes lo cerca que estuviste de la muerte ese día… o quizá lo
supiste después, aunque dudo que Draco te lo hubiera dicho." Se volvió hacia
ellos y comenzó a deslizarse hacia la puerta. "creo que es hora de que me
retire. Déjenlo descansar."
Cuando salió del castillo, hacia los jardines que la llevarían hacia el bosque
prohibido, disminuyó el paso, sabía que alguien la seguía.
"Hay algo que quieras preguntarme, muchacho?" dijo sin detenerse.
"Qué… qué hubiera pasado si no hubiese hecho la pregunta correcta?"
"Si me hubiera preguntado cualquier otra cosa, eventualmente se hubiera vuelto
loco."
Harry se quedó congelado en donde se había detenido por unos segundo, en donde
si quiera pareció respirar, para luego darse la vuelta y salir a la carrera en
la dirección por la que había venido.
TBC
Respuestas:
Nota .- Muchísimas gracias por todos los reviews que me dejaron, me encanta leer lo que dejan ahí, pero no creo poder ponerme a responder 27 review por aquí, ahora ff.net tiene una pequeña claúsula que dice que no se puede poner un capítulo aparte con notas, sino que algo pequeño al final de cada cap -_- ya le han borrados fics a algunas personas por esto así que... bueno, sólo voy a responder a los que me han dejado preguntas o algún comentario que yo necesite aclarar ^.^ Por favor, entiendan que me encanta leer sus review, sobre todo los largos ^_~ pero que no voy a poder responder a todas y cada una de ustedes.
Snivelly.- No, Voldemort no vuelve a la vida ni nada de
eso, se murió en DMLSP ^^'' y a menos que sea en flashbacks, no regresa.
Kat.- Err… bueno, tienen 17, las hormonas y todo… adictos no sé ^^'' Blaise y
Seamus son pareja, son la pareja estable del fic ^^ me gusta como quedan juntos…
ahora, estable no significa perfecta. Draco y Harry no están 'saliendo'… están
durmiendo juntos y comienzan a conocerse mejor. Severus sigue con Remus… y con
Lucius ^^'' No hay Voldemort por aquí, me deshice de él en DMLSP. Y no, Sirius y
Remus NADA ^^' como ya he dicho tantas veces antes, me gustan como amigos, pero
nada más. Si tienes preguntas, hazlas ^_^ quizá haya gente que tiene las mismas
y no las ha hecho. No me molestó el msj de 'no entiendo', sólo hizo una
pregunta, pero no ofendió nadie.
Paola.- Esto… Harry y Draco no están teniendo una 'relación' en todo el sentido
de la palabra ^^'' hay una relación entre ellos, sí, pero no están 'saliendo
juntos', sólo 'durmiendo juntos', lo que pase en el transcurso de eso pues ya es
otra cosa ^_~ Y no, Harry no sabe de sus pesadillas… aún.
Murtilla.- Hum… eso de los 'sentidos agudizados' está dentro de la historia y
algo se va a ver de eso, pero ni las escenas lemon, ni la historia en general va
a ser más sensible con respecto a su percepción ^^' Err… sí, los sueños de
Draco, tú has sido la única que más o menos adivinó algo con respecto a ellos
^.^ Y no, Harry no lo ha visto así. Ni Ron ni Hermione saben nada.
Snuffle's Girl.- Claro que he visto el video de Numb ^^ que clase de fan de
Linkin Park sería si no lo hubiera visto! Me gustó, por lo menos está mejor que
el anterior, pero todavía prefiero del tipo que hacían en sus primeros video
clips.
Gabriela.- Sip ^^ cabeza sola, sin cuerpo. Le habla a Blaise… pero qué puede
hacer él? No creo que mucho, al menos no por ahora. Err…sí, va a haber un
poquito Draco/Blaise, pero en el pasado ^_^ No creo que sea importante quien es
on top, pero a mí me gusta más cuando lo es Draco ^_~
Usagi-hk.- Nadie los descubrió en las vacaciones porque nada pudo pasar ahí,
Draco era un niño ^^''
Amaly Malfoy.- Premoniciones? ^.^ jo, eso supongo que ya está respondido, no?
Hum… sip, hay gente que lo hace bien, pero cuidado con lo que lees, que también
hay gente que escribe cada cosa… ^^' Público su amor? Esto… ^^'' no sé si hay
'mucho amor' entre ellos, se atraen, eso es obvio… Mira, a mí me gusta
desarrollar un argumento, y no me atrae la idea de que se amen de la noche a la
mañana sólo porque durmieron juntos o algo así. Aunque, dentro de todo, Harry es
un poco más abierto y sincero en cuanto a sus sentimientos que Draco. Si algo
pasa, pasará, eso es todo lo que te puedo decir ^_^'
Nemesis Riddle.- Gracias, gracias ^^ bueno, no, no pido reviews. Me encanta
leerlos, es entretenido, pero no depende de ellos lo que escribo, o si escribo
^_^ es más, detesto a la gente que dice que si no dejan reviews no actualizan
-_- nunca dejo reviews a esas personas, y usualmente nunca regreso a leer su
fic. Si puedo decirte algo es que los reviews son halagadores, y a veces también
didácticos ^^ pero no le des la importancia que alguna gente les da. Si escribes
algo que sea porque lo disfrutas, porque te gusta hacerlo, que sea para ti misma
antes que para los demás ^_^ ese es mi consejo.
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