Draco Malfoy y el Corazón de la Obscuridad
por Youko Gingitsune
Continuación de Draco Malfoy y la Leyenda de
la Serpiente Plateada - DMLSP
Rating: PG-13
Página: www.darkcrimson.net/veneficus/
ADVERTENCIA: Este fic es SLASH -->
Draco/Harry. Lucius/Snape, Lupin/Snape, Blaise/Seamus.
Les recomiendo que hayan
leído DMLSP antes de comenzar a leer este fic, caso contrario no van a entender
la mitad de lo que sucede aquí.
Derechos: Harry Potter y todos sus
personajes son propiedad de J.K.Rowling.
Nota .- Versión revisada =) gracias especiales a Neko-chan *guiños* que me revisó esto mientras veíamos un par de películas en su casa =>
Nota.- Oh, vi que a muchas personas les gustó eso de 'la petit mort' =o) jeje, lo he estado empezando a ver en mi msn ya varias veces.
Capítulo Seis
Draco entró a la sala común, la cabeza le estaba latiendo y se sentía fatigado, todavía no se explicaba cómo había llegado Potter a saber lo sucedido. El imbécil ése no quiso hablar de eso, y ahora se encontraba en la enfermería, durmiendo plácidamente bajo los efectos de una potente poción para dormir que Pomfrey le había administrado bajo la amenaza de no dejarlo salir de ahí al día siguiente si no lo hacía.
Y la conversación con su padre no fue de mucha ayuda para su dolor de cabeza. Había sido algo incómodo. Lucius lo había llevado a las habitaciones de su padrino y ahí se habían sentado, uno frente al otro, cerca del fuego. Su padre con una expresión inescrutable en el rostro.
No había podido soportar mucho tiempo la mirada escudriñadora de Lucius, optando por bajar la vista para estudiar los repentinamente interesantes diseños en la alfombra persa que adornaba el suelo.
Cuando sintió unos fríos y suaves dedos tocar su mentón, casi salta del susto, pero no se resistió cuando ellos le alzaron el rostro hasta que sus ojos se encontraron con los extrañamente expresivos de su padre.
No había podido contener las lágrimas, pero en lugar de la reprimenda que esperaba, vio el rostro de su padre acercarse hasta que su mejilla tocó la suya, y fue envuelto en un gentil y cálido abrazo.
"Lo siento." Fueron las únicas palabras que profirió Lucius en aquel momento.
Las lágrimas no habían querido dejar de caer y, tomando un profundo respiro, había devuelto el abrazo, ocultado su rostro en el cuello de su padre.
Se habían quedado así por varios minutos.
Después de aquello Lucius simplemente le besó la frente antes de salir, sin siquiera preguntar qué tenía que ver Potter con todo eso. Tenía la seguridad de que esa conversación vendría más temprano que tarde.
Se sentía cansado, había sido un día mentalmente agotador…
Ver a Potter de esa forma había evocado en él todos esos sentimientos que lo habían abrumado aquellos primeros días en los que la desesperación de haber sido el verdugo de su propia madre fue casi insoportable… Sentimientos que habían sido contenidos por la presencia de su padre el día del funeral. Y apaciguados, unos días después, por un abrazo tan diferente al que Lucius le había dado no muchas horas atrás. Pero ambos igual de significativos.
Estaba exhausto.
Iba a sentarse en el sofá cuando sintió una mano tibia acariciarle el cuello en un toque suave y conocido. Esas tersas manos sólo podían pertenecer a una persona.
"Blaise…" Suspiró cuando la otra se juntó a la primera y comenzaron a frotar los tensos músculos de sus hombros y cuello. Sintió derretirse ante aquellas expertas manos y no puso ninguna resistencia cuando el pelirrojo lo recostó boca abajo en el cómodo sofá. Ni cuenta se dio en qué momento le había quitado las túnicas y la camisa.
Percibió un aroma suave y dulce que le hacía recordar las exóticas hierbas que Blaise gustaba de coleccionar. Ambos habían creado deliciosas fragancias con ellas. Y varios aceites también.
Sintió al pelirrojo sentarse encima suyo, sobre sus caderas, una pierna a cada lado en una sensación familiar. El suave olor del aceite aromático le llegó, y luego, tibio, fue vertido en su espalda. Las hábiles manos comenzaron a recorrerle el cuerpo en delicioso masaje.
Se hacía en el cielo, no se acordaba de que Blaise tuviera esas habilidades… parecía que su cuerpo se estaba haciendo pudín… Se escuchó a sí mismo gemir de placer, y sintió, justo antes de que sus ojos se cerraran, unos suaves y calientes labios besando su columna sensualmente.
-------------------
Ya era de mañana, podía sentirlo en el aire cuando despertó, y la extraña sensación de varios ojos sobre él le estaba comenzando a molestar.
Sus ojos se abrieron sin pereza, fijando la vista en la primera persona que encontró. Una muchacha que lo estaba mirando como si fuera una rareza en alguna exhibición. Las voces que habían estado murmurando en el fondo se fueron apagando paulatinamente, hasta que el silencio tomó cuenta de la usualmente bulliciosa sala común de Slytherin, especialmente a esas horas de la mañana, cuando todo el mundo salía corriendo para desayunar.
Draco parpadeó un par de veces.
Esas horas de la mañana? La sala común? Y eso que lo estaba cubriendo parcialmente no era algo sino… alguien.
Sus ojos, dorados por los reflejos del fuego que todavía ardía en el hogar, se posaron sobre la durmiente figura de Blaise Zabini, que estaba prácticamente acostado sobre él. Semi desnudo.
Se disponía a empujarlo al piso cuando un brillo suave llamó su atención. Sus ojos lo siguieron y tuvo que contener su sorpresa cuando se dio cuenta de que estaba desnudo. Completamente desnudo. Y que aquella superficie lisa que brillaba era su piel.
El aceite… Pensó mientras veía los reflejos del fuego jugar en su piel. Cuántos litros de aceite me puso encima? Todo su cuerpo estaba brillando.
Blaise comenzó a moverse, pero claramente estaba todavía dormido porque se acurrucó aun más contra él, le besó el cuello, le tomó la mano y la llevó a su boca… Cuando el pelirrojo comenzó a lamerle los dedos Draco escuchó un suspiro colectivo de asombro. Cuando sintió a Blaise comenzar a moverse entre sus piernas decidió que ya era suficiente.
Suficiente espectáculo.
"Despierta, Zabini." Draco lo movió un poco, tratando de soltar sus manos, pero eso sólo causó que el pelirrojo metiera los largos dedos a su boca y comenzara a chuparlos. "Zabini!"
Blaise abrió los ojos, al principio un poco confundido, pero cuando sus profundos ojos azules se enfocaron en los dorados, se abrieron enormes. Trató de levantarse de un salto, lo que causó que cayera al suelo de una forma poco digna.
Draco vio la caída de su amigo con algo de diversión reflejada en sus ojos, pero al mismo tiempo no pudo evitar recordar que sin Blaise como cobertor, estaba completamente desnudo. Gloriosamente desnudo, por las expresiones en los rostros de los demás. Y brillando. Por lo menos Blaise tenía algo de ropa encima.
Al parecer el pelirrojo también se dio cuenta de eso porque el segundo siguiente, con el ceño fruncido, le gruñó a los demás, mientras le tiraba a Draco la túnica que encontró en el suelo.
"Qué miran?" Los ojos azules brillaron peligrosamente.
Draco sonrió para sí mismo, sin molestarse en acomodar la túnica que lo semi-cubría.
El último día de su primer año de colegio, cuando los cuatro, Crabbe, Goyle, Blaise y Draco, habían entrado al cuarto que habían compartido desde el primer día de clases, el pelirrojo ni los miró, como era de costumbre. Siempre actuaba así con todos, como si no fueran lo suficientemente interesantes para llamar su atención. Sólo se dirigió a su cama, se tiró en ella y, antes de cerrar sus cortinas, posó la vista sobre el rubio, que estaba acomodando sus cosas después de haber mandado a sus otros dos amigos a ver si Pansy ya estaba lista. Iba a haber una pequeña fiesta de despedida esa noche.
"Mantén la fiestecita donde no molestes a nadie con tu presencia, Malfoy, ni pienses en subir aquí con compañía porque te delato con Snape." Sus indiferentes ojos azules habían chispeado aquella noche, y eso había atraído la atención del rubio, olvidándose por un momento de que aquel comentario debería haberlo molestado. Era como si al pelirrojo la sola idea de tener más compañía de la necesaria le diera asco.
Pero en lugar de eso sólo se puso de pie y, abriendo de par en par las cortinas de la cama, se sentó al lado del otro muchacho, que sólo lo miró con aquellos impasibles ojos azules.
"Y tú quién te crees que eres para amenazarme, Zabini?" Preguntó, extrañamente dócil. Lo usual en él hubiera sido que tirara una rabieta y mandara a hacer la fiesta al pie de la cama del pelirrojo sólo para molestarlo y probarle que podía hacerlo.
"No soy una persona muy paciente, Malfoy." Fue la respuesta flemática del otro muchacho, pero sus repentinamente expresivos ojos habían delatado su ligera sorpresa. "Métete conmigo y atente a las consecuencias."
Eso lo hizo enojarse, pero en lugar de gritarle se le acercó al oído. "Y por qué es eso?" Le susurró. Sintió al pelirrojo tensarse y vio, por el rabillo del ojo, que el otro tenía su varita en la mano e iba a usarla si era necesario. Alzó el rostro un poco y le sonrió. Luego, sin saber exactamente por qué lo hizo, lo besó. Sólo fue un prolongado roce de sus labios con los del otro, pero lo suficiente firme para sorprender al pelirrojo.
"No había pensado en dárselo a nadie… especialmente no este año." Volvió a tocar su boca con la del otro por unos breves segundos. Blaise no se movió. "Ahora tienes algo mío, Zabini, algo de lo que nunca te vas a poder librar." Susurró contra los labios del otro, sonriéndole. "Tienes mi primer beso, y aunque nos volvamos a besar, nunca me lo podrás devolver." Se levantó, disfrutando de la evidente sorpresa en los usualmente inexpresivos ojos azules. "Que tengas unas agradables vacaciones."
Grande fue su sorpresa cuando, al día siguiente, en el tren, el pelirrojo lo acorraló en el último vagón, sólo para decirle que él también tenía algo suyo y que lo quería de vuelta, y que no iba a dejarlo solo hasta que se lo devolviera. Aquello habría sonado a amenaza, si los zafiros que eran sus ojos no hubieran chispeado divertidos.
"Si no averiguas una forma de devolverme mi primer beso, Malfoy, me temo que no vas a poder librarte de mí. Estarás condenado a mi compañía." Esa vez había sido él quien susurraba cosas a los labios del rubio. "Condenado a mis besos." Los labios, calientes y rojos, volvieron a tocarse. "Condenado a ser víctima de un obliviate si algún día llegas a averiguar cómo hacerlo…" Otra vez volvieron a tocarse. "porque no lo quiero de vuelta."
Fue la primera vez que Draco había visto sonreír a Blaise.
El rubio parpadeó, regresando al presente, cuando escuchó los pasos de los demás alumnos mientras salían de ahí apresuradamente, pero no les tomó atención. No había muchos ahí lo suficientemente tontos, o lo suficientemente masoquistas, para atreverse a contradecir al pelirrojo cuando sus ojos brillaban de esa manera. A Draco siempre le había gustado quedársele viendo cuando eso sucedía.
"No es necesario que aterrorices a los primeros años tan temprano en la mañana." Una voz confiada le reprendió desde el otro lado de la sala.
Draco alzó la vista. Pansy se había ido a sentar a su sillón favorito, el que estaba más al fondo de todos. Bueno, pensó regresando la mirada al pelirrojo, quizá con excepción de Pansy…
"Apresúrense o no llegarán a clases a la hora, Snape no ha estado de muy buen humor estos últimos días, así que mejor no lo provoquen." La chica se acercó a ellos, mirándolos despreocupadamente. Se apoyó en el respaldar del sofá.
Les sonrió pícaramente.
"Qué?" Preguntó ella cuando Blaise le dirigió una mirada molesta, aunque por lo menos ya no fulminante. Había desarrollado un nivel de tolerancia hacia Pansy a través de los años. "Estoy esperando mi beso de buenos días, muchachos. No esperarán que me vaya así como así después haberlos encontrado en esa pose."
"Eso a mí no me interesa." Le gruñó el pelirrojo.
Pansy pasó la vista de Draco a Blaise, algo ofendida. "Pues debería, quién crees que fue la que consiguió conjurarte algo de ropa antes que los demás los vieran tal y como yo los encontré?"
"No pasó nada." Aquel gruñido de nuevo.
La muchacha alzó una ceja, como diciendo: 'me crees tonta?', pero no lo dijo en voz alta, en su lugar sólo volvió a sonreír aquella sonrisa que usaba cuando se traía algo entre manos. "Como tú digas."
Se levantó al tiempo que arranchaba la túnica que cubría al rubio.
"Hey," Protestó Draco. "Parkinson!"
"Qué?" respondió ella con un falso tono de inocencia que no duró por mucho. "No es nada que no haya visto antes." Pasó la mirada sobre el reluciente cuerpo desnudo del rubio con apreciación. Alzó la vista hacia el otro y le dio una sonrisa torcida. "Pero no te preocupes, que si por algún medio esto llega a los oídos de tu noviecito, no será mi culpa, cariño…"
Los ojos de Blaise tomaron un brillo peligroso.
Draco se puso de pie, interrumpiéndola antes que su amigo le saltara encima. "Pansy, querida, vas a perderte el desayuno, la comida más importante del día, y no queremos que eso suceda, no?"
Era bien sabido que Seamus era un tema delicado en Slytherin… a la primera que el pelirrojo escuchaba algo que no le gustaba, alguien salía lastimado.
Apoyó una rodilla sobre el sofá, estirándose hacia ella para besar su mejilla.
Pansy recibió el beso sonriente, pero sin quitarle la vista de encima a Blaise, y salió despreocupadamente después de asegurarse de que el pelirrojo no representaba ningún peligro inmediato.
Ambos escucharon la piedra que cubría la puerta de ingreso a Slytherin volver a su sitio después que la chica salió. Eran los únicos que quedaban en los calabozos.
Draco se volvió hacia Blaise. Ambos se quedaron mirando el uno al otro por unos momentos.
"No pasó nada, no?" preguntó el pelirrojo, su expresión en blanco, pero el casi imperceptible salto a su acento francés lo delató ante el rubio.
Draco alzó una ceja. "Pero claro que no pasó nada." Los ojos azules siguieron clavados en los dorados. Segundos después pudo sentir al otro relajarse ligeramente. "Ahora vamos a tomar una ducha, no quiero llegar tan tarde. Pansy tiene razón, es mejor no provocarlo, lo escuché ayer discutiendo con Lucius y lo más posible es que esté de pésimo humor."
Blaise asintió sin quitarle la vista de encima. "Cómo te sientes?" preguntó. "Qué tal tu dolor de cabeza? Ayer estabas muy tenso."
"Oh," por primera vez, desde que abrió los ojos, se dio cuenta de que toda la tensión del día anterior había desaparecido, como si hubiera sido drenada de su cuerpo. Se sentía bien, algo incómodo por la situación, pero aun así relajado. "Sabes que no hay nudos que tus manos no puedan deshacer." Le sonrió, tratando de aligerar el ambiente.
El pelirrojo le sonrió de lado, cogió su varita, y comenzó a caminar hacia atrás. "Vamos a bañarnos de una vez, antes que Pansy regrese a sacarnos."
"Ya te alcanzo," rió suavemente el rubio. Blaise le dio una sonrisa brillante y se dio la vuelta, acelerando hacia el baño de Prefectos.
Draco se volvió ligeramente para buscar su ropa, sus ojos todavía sobre la figura que estaba desapareciendo por el corredor.
Vio su camisa y su túnica tiradas cerca de la mesita de cristal negro, justo al pie del sofá. Se agachó a recogerlas, y cuando lo hizo, sintió aquel ligero fastidio que sólo confirmaba sus sospechas de lo ocurrido la noche anterior.
Sí había sucedido algo anoche. Claro que había sucedido algo anoche. Algo que no había sucedido en mucho tiempo entre ellos.
Y por qué Blaise no se acordaba de lo sucedido?
Tomo aire profundamente y, recogiendo sus ropas, se dirigió hacia el baño de Prefectos.
-------------------------------
Blaise se metió en la ducha y abrió las llaves del agua para regularla. Un suspiro de consternación escapó de sus labios y puso la cabeza contra la pared, apoyándose en ésta. Cuando se despertó todo había estado en blanco, no había tenido idea de qué estaba haciendo ahí, en su memoria sólo había imágenes no muy claras de la noche, como si hubiera estado completamente ebrio.
Se acordaba de haber estado terminando su trabajo de Artimancia cuando otro de esos dolores de cabeza le volvieron a comenzar; pero en el momento en que vio a Draco entrar a la sala común con aquella expresión en el rostro se le olvidó el dolor de cabeza y fue cuando todo comenzó a hacerse borroso. Se vio a sí mismo acercándose al rubio por detrás, llevarlo al sofá, y comenzar a tocarlo, relajando los músculos tensos.
Había sucedido algo? Draco le dijo que no, pero… Blaise conocía muy bien cómo se veía Draco la 'mañana después', y eso era exactamente lo que había visto el pelirrojo al levantarse.
Cerró toda el agua caliente y dejó caer el agua helada sobre su cuerpo, pero el pelirrojo ni se movió, y fue entonces que, poco a poco, como si estuviera viendo por omniculares, todo comenzó a regresar a su mente en cámara lenta.
Cuando salió de la ducha estaba casi azul.
Al salir se encontró con el rubio esperándolo en la puerta. Le sonrió algo forzadamente, no tenía la energía para darse cuenta de que la media sonrisa que le devolvían era más tranquilizadora que de buenos días, y ambos salieron hacia el aula de pociones.
Para suerte de ambos, Snape los había encontrado en su camino al aula, regresando de la oficina del director, y no había estado de muy buen humor.
Afortunadamente para los tres, todavía no habían entrado al salón cuando éste explotó.
TBC
- Obliviate.- Hechizo que borra la memoria.
- Omniculares.- Algo así como unos binoculares, pero que pueden hacer todo tipo de cosas con las imágenes: ponerlas en cámara lenta, aumentarlas, ver de cerca, repetir escenas, etc, etc, etc.
Reviews:
Maggie.- Claro que se entiende
*gotas*
GaB.- Cuando yo tengo ideas sueltas, las apunto en algún lugar (si estoy
en clase, en las últimas hojas de mi cuaderno, si estoy en casa, en la comp),
pero a mí me gusta cuando me vienen varias ideas =) al mismo tiempo, es
divertido! Sip, pobre Harry…
Murtilla.- Qué tal estás, my dear? :-) Lo de Lucius y Snape pasó en noche
de año nuevo ;-) perfecta forma de comenzar el nuevo año, no te parece?
Rebk.- No eres la primera persona que me pregunta eso :-) puse un
comentario al respecto en mi grupo: "sí, sé que
lo 'correcto' es oscuridad, pero la palabra original es obscuridad, con la B, y
todavía la puedes encontrar en el diccionario. La dejé ahí en honor a un
profesor que me inspiró mucho respeto como catedrático que era, y que una vez
comentó que la palabra era con b, porque viene del latín Obscuritas. Que porque
a los castellano hablantes nos daba flojera pronunciar la b, no quería decir que
fuera correcto =P me gustó lo que dijo y pienso que tiene razón, así que lo
dejé así." Alguien respondió que estaba bien de las dos formas, y supongo que
así es porque si lo buscas en el diccionario de la REA lo vas a encontrar de
ambas formas :-) aunque el Word no lo reconozca…
Nemesis-riddle.- Sí, lo sé *gotas* me demoro… pero no nada que pueda
hacer al respecto… I'm so sorry. Gracias, gracias :-) cuando escribo ese tipo de
escenas trato de hacerlo más sensual que sexual, porque la verdad la crudeza no
es mi estilo, y mucho menos las vulgaridades. Aunque, mientras esté bien
escrito, leo de todo =P no tengo problemas con nc-17s o PWPs :) mientras,
reitero, estén bien escritos.
Sara.- Ah, bueno, eso lo vas a tener que averiguar leyendo los sgts
capítulos del fic :-) no te puedo adelantar esas cosas. Ya les debía esa escena
a Sev y Lucius, si no la hacía, iban a entrar en huelga.
Lios.- Oh, que bueno que se está entendiendo así :-) esa fue mi intención
desde el principio, hacer entender que Draco/Harry no sucede de un momento a
otro, como muchos fics -_- sino que es algo que sucede poco a poco, de manera
'sencilla y silenciosa' :) como lo pusiste. Si quieres recibir un aviso cuando
el fic se actualice puedes suscribirte a mi lista en yahoo:
http://mx.groups.yahoo.com/group/YaoiNoSekai_MundoSlash/
Gracias :) you are so lovely.
Mary the bloody.- jeje :-) me gusta tu nick… oh, sí, esas escenas *risas*
me siento alagada porque al parecer a todos les encanta cuando hago ese tipo de
escenas ;-) Lo del link fue culpa de ff.net porque cambiaron el formato de sus
URLs.
Akane.- Que linda niña :-) y tus adulaciones te llevarán a cualquier
parte =P El fic claro que lo voy a continuar, no soy del tipo de personas que
deja las cosas a medio terminar. Te contaré, my darling, que la inspiración me
vino la otra noche en la forma de Blaise =o) fue precioso! Me estuvo susurrando
ideas al oído para este capítulo *winks*
|
FROM THE INSIDE I don't know who to trust GROUP: LINKIN PARK
|
DESDE ADENTRO
No sé en quién confiar
GRUPO: LINKIN PARK |
Youko_Gingitsune@hotmail.com
©Youko Gingitsune 2000 - 2006