Draco Malfoy y el Corazón de la Obscuridad

por Youko Gingitsune

 


Continuación de Draco Malfoy y la Leyenda de la Serpiente Plateada - DMLSP

Rating: R

Página: www.darkcrimson.net/veneficus/

ADVERTENCIA: Este fic es SLASH --> Draco/Harry. Lucius/Snape, Lupin/Snape, Blaise/Seamus.
Les recomiendo que hayan leído DMLSP antes de comenzar a leer este fic, caso contrario no van a entender la mitad de lo que sucede aquí.

Derechos: Harry Potter y todos sus personajes son propiedad de J.K.Rowling.

 

Nota1.- Miren el rating de este capítulo, es R, hay una escena subida de tono más adelante, así que vayan con cuidado si no les gusta este tipo de escenas.

Nota2.- Me preguntaron, y aclaro: A la Neko a la que hacía referencia en el cap anterior es MiauNeko, no confundir, por favor :)

Nota3.- Tuve algunos pedidos para un lemon Draco/Blaise... jeje, si siguen así me van a dar qué pensar :)

 

Capítulo Siete

 

Había pasado una semana desde el accidente en el aula de pociones, que había terminado con toda la clase de NETWs avanzadas en la enfermería.

 

El profesor había estado furioso. Era Pociones Avanzadas, un curso opcional abierto sólo a los mejores alumnos, sabían que no debían tocar nada sin previa autorización por la alta peligrosidad de algunos ingredientes con los que trabajaban…

 

"Se lo merecía," gruñó Blaise. "Me alegro de que el profesor Snape haya tomado la situación en sus manos, que si no el inútil del director no hubiera hecho nada por ser uno de sus Gryffindor, como siempre…"

 

"Estás loco, lo que hizo no tiene nombre!" respondió molesto Seamus. "Pobre Hermione, si la vieras, está destrozada. Todo está en su expediente permanente y…"

 

"Como si me interesara." Bufó el muchacho de cabellos oscuros. "Y si es esto de todo de lo que vas a hablar yo mejor me voy a acab…" una mano lo sujetó de la muñeca, evitando que se parara.

 

"Se puede saber qué te sucede?" lo jaló con fuerza, consiguiendo que el Slytherin cayera de vuelta a su lado en el colchón. "Estás muy irritable…" dijo, sentándose sobre las caderas del otro. "Será por toda la semana de abstinencia a la que has sido sometido?" preguntó en tono travieso el irlandés, agachándose para tocar los labios de Blaise con los suyos. "Me extrañaste?"

 

Seamus había sido uno de los que había tenido que pasar la semana en la enfermería bajo supervisión, aunque nada grave le había sucedido.

 

Los ojos claros del Gryffindor terminaron de perder su brillo cuando el otro muchacho sólo alzó una ceja en respuesta, su mirada indiferente. Seamus cerró los ojos con fuerza, tomando un profundo respiro. Cuando los volvió a abrir su expresión ya era otra.

 

"Qué rayos te pasa?" Siseó, sus ojos comenzaban a picarle, pero se rehusaba a dejar que el dolor de ese rechazo se manifestara en lágrimas. Nunca antes había hecho algo parecido. "Qué cambió en una semana?!" Seamus alzó la voz, parándose de un salto, terminando de quitarse la camisa y arrojándosela al pelirrojo que lo miraba fríamente, todavía tirado en la cama. Esos ojos azules del Slytherin parecían vacíos… por un angustioso instante la idea de que el otro ya no sentía nada por él lo invadió y un terror se apoderó del Gryffindor. "Maldita sea, qué?!" Gritó.

 

Escuchó algo explotar, pero no tuvo tiempo de saber qué, porque lo empujaron con fuerza hacia atrás, y vio pedazos de vidrio pasar frente a él antes de golpear con la pared de piedra y rebotar contra ésta. El golpe lo hizo botar el poco aire que le quedaba, pero aun así pudo ver por el rabillo del ojo un pedazo de vidrio volando directamente hacia su rostro. Cerró los ojos con fuerza y alzó el brazo para cubrirlos, escuchó el vago sonido de algo filoso incrustándose en la carne de golpe… y luego sintió la manga de su camisa humedecerse.

 

Abrió los ojos, sorprendido porque el dolor agudo que esperaba nunca llegó, y vio una mano a centímetros de su rostro, empuñando el pedazo de vidrio mientras sangraba.

 

"Te hiciste daño?" le preguntó el pelirrojo palpándolo rápidamente con la mano sana. "El vidrio te llegó a herir?"

 

Seamus no contestó, estaba demasiado desconcertado por lo que veía en los ojos azules del pálido Slytherin. Donde hacía tan sólo unos momentos no había más que un vacío apático, ahora fluían las emociones a flor de piel. Blaise estaba molesto, preocupado… pero sobre todo molesto.

 

"En qué rayos estabas pensando?!" gritó el muchacho de cabellos oscuros. Seamus sólo se le quedó mirando, tenía la impresión de que siquiera pestañeaba todo aquello iba a desaparecer e iba a regresar la apatía a aquellos hermosos ojos que adoraba. "No debes dejar que tu magia salga de control! Pudiste haberte hecho daño!"

 

Los grandes cúmulos de nubes que cubrían el cielo eran arrastrados por el viento frío de invierno y, por unos momentos, la luz plateada entró en aquella habitación por la pequeña ventana cercana al techo, haciendo que el cabello negrusco del Slytherin tomara su brillo rojizo. Muchas veces el irlandés se había preguntado cómo un cabello tan negro como el de Blaise podía brillar rojizo con la luz.

 

"Me estás escuchando?!" oyó vidrio cayendo al piso y romperse.

 

Un brazo le cogió de la cintura y fue atrapado con fuerza entre la pared y el sólido cuerpo que ahora cubría el suyo. Sus labios fueron violentados por otros que ardían como fuego, una lengua forzó entrada en su boca, tomando dominio de ella, succionando la suya con fervor, mordiendo sus labios hasta que pudo probar el sabor de su propia sangre en aquel ardiente beso… con tanta intensidad que juraba que le estaban comiendo la boca, y una idea pasó por su mente: ser devorado vivo podría ser una experiencia deliciosa.

 

De un momento a otro un calor extraño le recorrió el cuerpo, y sintió el delicioso contacto de piel desnuda contra piel desnuda. Se sorprendió por un momento; no había escuchado a Blaise decir ningún hechizo… o podría ser que simplemente no lo escuchó por estar demasiado distraído. Quién podría culparlo, las manos de su Slytherin eran deliciosamente hábiles. Nunca había entendido la obsesión de Blaise con las manos de Draco si las suyas eran más que exquisitas.

 

Su último pensamiento coherente fue cuando su amante insertó dos dedos en él y la textura no parecía la misma… era menos viscosa de lo usual. Al parecer, sin darse cuenta había vocalizado sus pensamientos, porque el muchacho de cabellos oscuros rió suavemente en su oído y le respondió.

 

"Uso lo que nos provee la naturaleza." El tono era divertido y algo morboso, y se apartó del Gryffindor un poco al tiempo que insertaba otro dedo en él, preparándolo, para luego poner la otra mano en su cadera y obligarlo a dar la vuelta, de modo que Seamus ahora le estaba dando la cara a la pared y su espalda contra el pecho de Blaise. "Quieres saber qué?" con sus pies separó los del rubio, le apartó las nalgas y se posicionó en la entrada que estaba toda húmeda.

 

Seamus apenas había terminado de descifrar la pregunta cuando la mano que lo había estado lubricando se posó sobre sus labios. Su boca se abrió por sí misma, chupando los dedos con avidez y sintió ese sabor… sus ojos se abrieron grandes, y soltándose de una mano de la pared, cogió la de Blaise para poder verla mejor. Las heridas que se había hecho hacía unos momentos con el vidrio no habían dejado de sangrar, y por aquellas fisuras, algunas más profundas que otras, fluía libremente el líquido rojo.

 

La mano herida se libró de la suya con un tirón, para luego tomar su muñeca y volver a posicionarla en la pared, y luego regresó a su boca. Pero Seamus no tuvo tiempo de reaccionar, porque en ese preciso instante Blaise lo invadió de un solo movimiento.

 

"Blaise!" Gritó, mientras de su cuerpo tomaba cuenta de un orgasmo. El espasmo que produjo el clímax contrajo su pasaje, haciendo gemir deliciosamente a su amante, que no había dejado de moverse dentro de él, y que por lo que parecía, no tenía intenciones de hacerlo.

 

Seamus gemía, sollozaba, suspiraba y gritaba en placer, un placer tan intenso que dolía, que hacía tensar su cuerpo en éxtasis cada vez que su diestro amante masajeaba su próstata, y cuando la mano húmeda tomó su flácido miembro éste volvió a la vida, haciendo que el mundo se convirtiera en una borrosa mancha lejana.

 

Sus piernas se sentían hechas de gelatina, su cabeza estaba apoyada en sus manos sobre la pared, parecía haberse olvidado de cómo respirar… pero de alguna parte salían fuerzas para impulsar sus caderas hacia su amante, haciendo la penetración cada vez más fuerte, cada vez más profunda, cada vez más violenta. Justamente como a él le gustaba.

 

Blaise sintió aquel músculo que rodeaba su miembro contraerse en espasmos, y supo que Seamus se correría nuevamente. Dejó de jugar con las tetillas del Gryffindor y lo cogió del mentón, obligándolo a volver el rostro hacia él mientras lo seguía masturbando.

 

"Ahora," susurró contra los labios rojos y brillantes. "vente por mí." Y tomó su boca en un beso profundo mientras los dos alcanzaban el clímax juntos.

 

Momentos más tarde ambos seguían en aquella misma posición, tratando de recobrar el aire, todavía unidos el uno al otro.

 

Seamus había salpicado en la pared, dejando manchas blancas con tintes rojos; mientras que Blaise se había venido dentro de su amante, cosa que cuando salió de él, de su pasaje comenzó a chorrear un líquido rosáceo que se deslizaba por sus piernas.

 

Blaise se quedó mirando aquello, le encantaba ver a Seamus así, pero aquella mezcla entre su sangre y su esperma mezclados saliendo del pequeño cuerpo del irlandés era la visión más erótica que hubiera visto nunca. Se puso de rodillas, cara a cara con la entrada que todavía pulsaba, abrió más los carnosos glúteos, y comenzó a lamerla. Escuchó el sollozo de placer de Seamus, y lo cogió justo a tiempo cuando las piernas del Gryffindor cedieron, ya no pudiendo mantenerlo parado, y continuó su tarea con fruición.

 

 

"No creo… ah!... poder…" la lengua entró en él, "Blaise!!" y comenzó a jugar en él, "Por Morgana! Ah!" entraba y salía, haciendo que más de esos jugos saliesen. "me matas…!" una corriente le recorrió el cuerpo violentamente, haciéndole perder el conocimiento por unos segundos, pero el exigente beso de Blaise lo trajo de vuelta, sintiendo aquel extraño sabor en la boca del otro, pero inmediatamente supo qué era, y correspondió con el mismo ardor y hambre a aquel beso, queriendo más y más de aquella extraña mezcla de la cual todavía quedaban residuos en la boca del Slytherin.

 

Cuando regresó a sus sentidos se encontró con que estaba de espaldas a la pared, apoyado contra ésta, sentado en el piso sobre Blaise, que tenía la cabeza escondida en su cuello y lo estaba mordisqueando. Todo el cuerpo le dolía, pero era un dolor exquisito, placentero, un recordatorio de su amante que sentiría por horas, o hasta por días como sabía iba a ser el caso esta vez. Dudaba que podría pararse aunque lo intentase, mucho menos caminar. Y si Blaise seguía haciendo eso iba a terminar con todo el cuello marcado… felizmente era invierno y usar ropas con cuello alto iba a evitarle muchos problemas. Una cosa era una marca en el cuello, otra muy diferente era un cuello lleno de ellas.

 

"Prefieres quedarte aquí o nos vamos para la cama?" escuchó a Blaise preguntarle mientras le metía la lengua en la oreja, haciéndolo gemir despacito.

 

"La cama suena delicioso…" suspiró, "pero dudo que pueda moverme." La suave risa de su amante dibujó una sonrisa en su rostro.

 

"No hay problema." Y de un impulso Blaise se puso de pie, con Seamus abrazado de su cintura y cuello, rodeándolo protectoramente con los brazos para sostenerlo. La cama, por suerte, estaba a tan sólo unos pasos, porque el pelirrojo también estaba que caía de sueño.

 

"Te quiero…" suspiró casi dormido el muchacho de cabellos rubios cenizos, acurrucándose más contra el pecho de Blaise mientras éste los cubría con las gruesas frazadas.

 

Si no se hubiera quedado dormido tan rápido, quizá se hubiera preguntado porqué no obtuvo respuesta.

 

-----------------------------------------------

 

 

Harry estaba de mal humor.

 

Se suponía que se iba a encontrar con Draco a media noche, después de sus clases con Morgana, a la que el rubio la había convencido de arreglar su horario según el del colegio, pero justo hoy a la bruja esa se le había ocurrido mover las clases para después de la cena porque, según lo que Draco le había contado, iban a hacer un hechizo en donde necesitaban la luz de la luna en pleno cuarto creciente… pero cuando fue a la habitación a eso de las diez, después de haberse prácticamente escapado de Gryffindor, encontró una nota del rubio que decía que no iba a regresar hasta el día siguiente.

 

El Gryffindor rió al acordarse de cuando Draco le había echado la culpa de haber tenido que declinar su puesto como Representante Estudiantil porque Harry acaparaba mucho de su tiempo. Habían tenido una pelea por eso.

 

En ese momento Harry había estado molesto porque era la segunda semana de clases y ya había tenido una discusión con Ron y Hermione, porque creían que estaba sufriendo por dentro y debía hablar con alguien sobre lo sucedido en el verano, a pesar que les había dicho que no se acordaba de nada. Hermione había tomado aquella actitud de 'no me iré hasta que me digas qué es lo que sucede', pero Harry había conseguido escabullirse y se fue a ocultar en la habitación secreta. Y había encontrado a Draco ahí, terminando su ensayo en Runas Antiguas.

 

Draco se había puesto a quejar de que ahora ya no iba a poder disfrutar de quitar puntos y asustar a otros alumnos porque su tiempo era ya demasiado limitado con las clases de Morgana, las NEWTs, el Quidditch y Harry Potter. Cansado de escuchar acusaciones, el Gryffindor había explotado, y lo que siguió a aquello fue una acalorada discusión que continuó en golpes y terminó en grandioso y apasionado sexo.

 

No fue hasta el día siguiente en el desayuno que Harry, ya mucho más tranquilo y relajado, digirió el significado de la admisión del rubio la noche anterior. Draco había declinado su posición como Representante Estudiantil, había renunciado a la posición más alta a la que un alumno podía acceder en la escuela, una gran marca en su expediente permanente, porque otras cosas más importantes ocupaban su tiempo. Y él, Harry, estaba incluido entre ellas.

 

Una sensación cálida le había invadido, regresándole su buen humor, lo que había terminado en una larga conversación con sus amigos en donde les había dejado en claro que no se acordaba de nada y que era inútil que insistieran, que él estaba bien, que no estaba sufriendo ningún tipo de depresión o trauma, y que tampoco estaba pensando en suicidarse. Todo lo contrario, que estaba feliz de estar vivo y mucho más de que ahora ya no tenía que preocuparse porque un psicópata con aires de regente del universo estuviera tras su cabeza. Y quiso creer que lo que los había tranquilizado había sido su tan elocuente discurso, pero una parte de él sabía que había sido la sonrisa sincera que se rehusaba a marchitarse. Al principio se había sentido culpable de tener que mentirle a sus amigos, pero sabía que había demasiado en juego, si un poco de información se filtraba podrían reabrir el caso y encontrarse con sorpresas no muy gratas, como la presencia de Morgana en el colegio, la serpiente plateada, o peor aún, quién era aquel tras el traje blanco. Los asesinatos se habían detenido desde la muerte del auror que había pasado con ellos las vacaciones de verano…

 

En aquellos meses había conseguido que poco a poco el rubio se abriese a él, había aprendido que la forma más efectiva de hablar con Draco tranquilamente era después del sexo, donde ambos se encontraban demasiado relajados y cómodos en los brazos del otro como para compartir algo sin pleitos de por medio. La primera vez la situación le había sido placenteramente aterradora; el simple de hecho de intercambiar un par de oraciones mientras los brazos del rubio lo rodeaban, mientras apoyaba su cabeza sobre el pecho pálido y escuchaba los cada vez más calmados latidos de su corazón que habían terminado por arrullarlo hasta que se había quedado profundamente dormido hasta el día siguiente… Pero no era un Gryffindor por nada, y había tomado la siguiente oportunidad que se le presentó para intentar mantenerse despierto por unos momentos más, quizá alargar el intercambio de oraciones a algo que se asemejara a una conversación, para luego volver a ser sosegado plácidamente por el latir del corazón de Draco.

 

Harry rió para sus adentros, una risa entre divertida y atemorizada. Nunca dormía mejor que cuando el tranquilo y constante latir lo arrullaban hacia un sueño profundo y reparador… Ahora lo aterrador no era la novedad de la experiencia, sino el darse cuenta de que aquello estaba sucediendo y el riesgo de lo que eso implicaba. Especialmente si dicho riesgo se llamaba Draco y era un Malfoy, parpadeando frente a sus ojos en grandes letras rojas que gritaban PELIGRO INMINENTE.

 

Salió de los calabozos por la entrada principal sin darse cuenta, demasiado ensimismado como para ver por donde caminaba, hasta que chocó con alguien, casi haciéndolo caer al piso.

 

"Disculpa…" comenzó, pero al alzar la vista un rostro pecoso y pálido lo sorprendió.

 

"Harry…?"

 

"Ron?" Preguntó, forzando una sonrisa en su rostro para ocultar su nerviosismo. Ron era Prefecto, tenía una excusa para estar fuera de los dormitorios a esas horas, pero Harry no lo era, y la proximidad al territorio Slytherin era demasiado obvia. "Qué sorpresa encontrarte por aquí…" pero antes que terminara la frase escuchó a alguien maldecir tras su amigo para luego salir corriendo. Lo único que pudo ver fue el lacio cabello negro brillando con la tenue luz en su huída.

 

Un momento… cabello negro lacio?

 

Parpadeó un par de veces, mirando al pelirrojo con atención. No había duda, Ron y esa chica habían estado…

 

"Ron!" Gritó enojado, "cómo te atreves…?!" pero el otro muchacho le saltó encima para cubrirle la boca, una expresión de terror el rostro del pelirrojo.

 

"Aquí no!" Siseó rotundamente el prefecto en su oído. "Vamos a Gryffindor…" continuó, ahora jalándolo mientras sus ojos celestes inspeccionaban nerviosamente los corredores hasta que llegaron a su destino.

 

Ya en la sala común de Gryffindor, Harry se soltó bruscamente de su amigo y se volvió para mirarlo con furia.

 

"Cómo te atreves, Ron?!"

 

"Baja la voz, Harry!" Susurró el otro, sentándose en el sofá más cercano. "Mira, yo no quise… yo no planeé que las cosas fueran así! Sólo… pasaron." Ron se cogió el cabello en las manos y tiró ligeramente de él, todavía mirando a su colérico compañero.

 

"Sólo pasaron? Sólo pasaron?! Esa es tu excusa?!" Harry mantuvo la voz lo más baja que pudo, pero ni por eso sus palabras sonaron menos acusadoras. "Cómo pudiste hacerle eso a Hermione?!"

 

"Excusa? Yo no necesito de ninguna excusa para…!" El pelirrojo se paró de golpe, frente a Harry, tomando ventaja de sus estatura para agachar la vista hacia su amigo y mostrar su indignación cuando…"Espera… qué tiene que ver Hermione en todo esto?"

 

"Cómo que qué tiene que ver?!" Harry empujó a Ron con suficiente fuerza como para obligarlo a sentarse de nuevo, pero sin hacer mayor daño. Estaba indignado, pero aquel en frente suyo todavía era su amigo. "La estás engañando con otra…!"

 

"Whoa…" interrumpió el pelirrojo, alzando ambas manos al aire, "un momento, Harry, creo que ahora entiendo." Puso las manos en los hombros de su amigo y lo miró directamente a los ojos. "Sé que tú, como la mayoría del colegio, piensa que ella y yo somos perfectos el uno para el otro y que vamos a regresar en cuanto nos demos cuenta de eso, pero déjame asegurarte que…"

 

"A regresar?" Harry alzó una ceja y sacudió la cabeza sin entender. "cómo que a regresar? Para regresar no tendrían primero que haber terminado? A qué estás jugando, Ron?"

 

"Jugando? Harry…" Ron lo miró como si no creyera lo que estaba escuchando. "Harry, Hermione y yo terminamos durante las vacaciones." Su tono ahora era condescendiente. "Decidimos que era lo mejor si queríamos conservar nuestra amistad porque lo nuestro no estaba funcionando."

 

Harry parpadeó un par de veces, ahora totalmente confundido. Sabía que Ron no le estaba mintiendo, él no se atrevería a jugar con algo como eso… especialmente cuando sabía perfectamente que podría confirmarlo con sólo preguntárselo a la misma Hermione. La resignación que había visto hacía unos momentos seguía ahí, y se preguntó por un momento por qué Ron no estaba gritando por explicaciones por su comportamiento. Cómo era posible que no supiera que sus dos mejores amigos ya no estaban juntos…?

 

Quizá porque así como ellos se dedicaron de lleno el uno al otro cuando estuvieron juntos, ahora eres tú quien te estás dedicando a alguien más.

 

Una voz respondió en su cabeza.

 

Pero de todas formas, algo así debía de haberlo sabido.

 

Harry se invocó un vaso de agua, tenía seca la boca y la garganta. Como si acabase de tragar una lija.

 

"Pero… por qué no me lo dijeron?"

 

"Al principio, con todo lo ocurrido en el verano, no quisimos alterarte más; después todo el mundo se enteró y asumimos que ya lo sabías." la mirada de resignación en los ojos azules claros de su amigo le dijo todo lo que necesitaba saber.

 

"Lo siento, yo…" tragó saliva, evitando la mirada del otro. "he estado concentrado en otras cosas y la verdad es que cada vez que estaba con ustedes sentía como si fueran a acorralarme a un lado e interrogarme."

 

Se dejó caer en el sofá. La adrenalina ya había pasado y ahora su cuerpo se sentía cansado.

 

Se hizo silencio por unos momentos, pero luego el peso de su amigo hizo que el sofá se hundiera ligeramente por un lado al sentarse a su costado.

 

"Supongo… supongo que también es culpa nuestra." Dijo Ron mientras jugaba con su chompa. "queríamos sabe qué pasaba contigo y tú no decías nada, estabas distraído, y nosotros seguimos presionándote y presionándote hasta que supongo simplemente… te alejaste."

 

"Es que hay cosas que… no es que no quiera compartir, sino que no son mías para hacerlo, y si otras lo son, es simplemente que son privadas y las quiero para mí solo." Harry suspiró, ahora sus palabras no eran más que susurros. "Quizá suena egoísta pero… acaso nunca has tenido algo que lo has querido sólo para ti o que lo tienes y no quieres que nada, bajo ninguna circunstancia, lo arruine?"

 

Ambos se quedaron mirando la chimenea, sus posturas más relajadas, pero todavía sin mirarse a los ojos, demasiado concentrados en sus propios pensamientos como para siquiera intentarlo.

 

"Claro que sí… pero supongo que ni Hermione ni yo entendimos eso." Se hizo otra pausa en donde lo único que se escuchaba era el crujir de la leña que ardía e iluminaba la sala común. "Antes solíamos compartir todo… Qué pasó?"

 

"Crecimos." Fue la única respuesta sencilla y sensata que se el vino a la mente. Y supo también que la más sincera. "Pero eso no quiere decir que tenemos que dejar de ser amigos. El trío dorado ya no existe, inclusive creo que para antes de las vacaciones ya no existía más, pero… no quiero seguir alejándome." Admitió. "No quiero perderlos."

 

"Yo tampoco." Ron suspiró. "Qué te parece si lo intentamos de nuevo?"

 

"No más interrogatorios, ni guardaespaldas, ni nada de esas cosas?" Preguntó Harry volviendo la vista hacia su amigo, que estaba haciendo lo mismo, con una pequeña sonrisa intentando dibujarse en su boca.

 

"Es un trato. Con lo que a mí respecta, puedes tener tu espacio."

 

Ambos sonrieron, esta vez con sinceridad, para luego regresar su atención al fuego.

 

"Qué?" Preguntó Harry cuando escuchó a su amigo reír.

 

"Es que yo pensé que estabas furioso conmigo porque me encontraste con una Slytherin."

 

"Slytherin…" Harry estaba algo asombrado, ni si quiera había reparado que a quien Ron estaba besando en ese corredor era alguien de ahí.

 

"No te molesta, no?" preguntó el otro con un tono ligeramente inquieto.

 

"No!" Harry lo negó, tratando de sonar lo más condescendiente posible. "Por qué debería?" Sería demasiado hipócrita de su parte, especialmente ya que él estaba saliendo no sólo con un Slytherin, sino con el Slytherin. "Esta casi violenta rivalidad entre Gryffindor y Slytherin ha llegado demasiado lejos, me parece estúpida e inmadura." Y quizá si Ron estaba viendo a alguien de ahí… "Slytherin podrá ser muchas cosas, y sí, Voldemort salió de esa casa, pero eso no los hace automáticamente perniciosos." Sonrió. "es sólo que pueden llegar a ser demasiado amorales, sobre todo cuando les conviene, y eso a veces tiende a confundirse con otras cosas…" Eso era verdad.

 

"Tienes razón," ahora Ron volvía a sonar más tranquilo, "además, Pansy…"

 

El vaso con agua que había estado sosteniendo se resbaló de sus dedos y desparramó el agua por la alfombra.

 

"Pansy… Parkinson?"

 

TBC

Reviews

 

Maggie.- A mí también me gusta Draco/Blaise! -sonrisas- Me gustaría que hubiera más fics de ellos… Quieres un lemon entre ellos? Hum… déjame pensarlo :) Esto… pero lo pasó ahí pues, por si no te diste cuenta, no pasó enteramente con su conocimiento… Y ya te enteraste que no fue Neville el que hizo explotar el salón, jeje, fue quien menos nos esperábamos, ya sabrás por qué después -grins-

Murtilla.- Jeje, más confuso?? No te preocupes, las explicaciones vendrán en algún momento hacia la mitad o el final de la historia :o) El nombre de la historia se me ocurrió porque me acordé de un fic que me gustó mucho llamado 'Draco Malfoy and the Heart of Slytherin', me pareció perfecto para lo que pretendía para esta continuación -amplia sonrisa- , y si adivinas porqué 'de la obscuridad' te daré, en privado, un pequeño hint de lo que se viene :) Y si tienes confusiones avísame, pregúntame y gustosamente te responderé.

Mary The Bloody.- Lo del aceite me pareció muy sensual… a mí me encantaría ver a Draco brillando de cuerpo entero con aceite perfumado ;) Blaise y Seamus hace una pareja explosiva en la cama, o por lo menos así me lo imagino yo :) ya que a diferencia de Draco y Harry, ellos tienen roles más determinados en su relación, especialmente en su relación sexual -sonrisas- no me imagino a Seamus 'on top' con Blaise.

GaB.- Otro pedido de lemon entre Draco y Blaise? :) Si siguen así me van a dar qué pensar… hum… quizá hasta me anime a hacerlo, pero no aseguro nada. Son yummy -sonrisas- pero no me digas que Blaise y Seamus no son totally HOT -giños-

Akane Kinomoto.- Oh, bueno, si es así, pues sí -sonrisas-. Ah, sí, Blaise no me dejó tranquila cuando escribía esas escenas, se le dio por estar dando brincos a mi alrededor mientras escribía… creo que demasiada azucar… Y lo de Senyu ya te he dicho que te lo cuento cuando nos encontremos por el msn… entro usualmente muy tarde en la noche :) Besos!

Audrey Ludlow.- Gracias :o) el desarrollo de la historia y de los personajes me parece que es lo más importante. Sorry por la demora, pero no puedo hacer mucho cuando no tengo ganas de escribir… tuve un año pasado horrible que se ocupó de ahogar casi toda mi inspiración y mis ganas de escribir, pero ahora las cosas ya están un poco mejor y espero que mis ganas de escribir sigan regresando :) Creo que Lucius, Snape y Lupin aparecerán en el sigt cap, pero no estoy segura

TheSniggleRulz.- Oh, pues gracias :) Oh, sí, concuerdo contigo, con la excepción de uno dos, yo tampoco leo fics en castellano porque usualmente pasa eso. Esto… no entendí -gotas- quieres o no quieres un flash entre Draco y Blaise?? Snape y Lucius me encantan, quizá en el sigt capítulo aparezcan :) La mayor parte de la gente en mi lista es mejicana o chilena, así que los saludos para allá son obligatorios, jeje, pero hay de todo un poco ahí. Ah, y no te preocupes, a mí me gustan los reviews largos, es divertido leerlos :) En cuanto a la demora… bueno, no es que quiera hacerlos esperar, pero si no tengo ganas de escribir no hay nada que pueda hacer al respecto, so sorry… pero espero que hayas disfrutado este capítulo -sonrisas-

Amaly Malfoy.- Je, te entiendo, hay veces en que uno no puede simplemente dejar todo para ir a leer un fanfic… aunque un par de veces lo he hecho por uno que me encanta! :) Qué sucedió? Jeje, ya te enterarás después.

Snuffle's Girl.- Sí, el cap 6 fue corto… pero era eso o tenían que esperar más -gotas- Sorry por hacerlos a todos esperar, pero aquí está el sigt capítulo, espero que lo hayas disfrutado :)

Lucía.- Hola :) A ver, en la primera parte se llegan a conocer más de lo que esperaban, y es un hecho que existe una atracción entre ellos… pero estaban enamorados? Hum… Draco no lo estaba, y Harry un poquito, pero no se daba cuenta :) Por eso es esta continuación, si lees con cuidado te darás cuenta que los sentimientos se están desarrollando entre ellos. Espero que hayas disfrutado de este capítulo.

 

 

NOBODY'S LISTENING

peep the style and the kids checking for it
the number one question is how could you ignore it
we drop right back in the cut
over basement tracks
with raps that got you backing this up like
[rewind that]
we're just rolling with the rhythm
rise from the ashes of stylistic division
with these non-stop lyrics of life living
not to be forgotten
but still unforgiven
but in the meantime there are those who wanna
talk this and that / so i suppose
that it gets to a that point feelings gotta get hurt
and get dirty with the people spreading the dirt
[it goes]
try to give you warning
but everyone ignores me
[told you everything loud and clear]
but nobody's listening
call to you so clearly
but you don't want to hear me
[told you everything loud and clear]
but nobody's listening

i got a
heart full of pain / head full of stress
handful of anger / held in my chest
and everything left is a waste of time
i hate my rhymes
[but hate everyone else's more]
i'm riding on the back of this pressure
guessing that it's better
that i can't keep myself together
because all of this stress
gave me something to write on
the pain gave me something i could set my sights on
you never forget the blood sweat and tears
the uphill struggle over years
the fear and trash talking
and the people it was to
and the people that started it
just like you

i got a
heart full of pain / head full of stress
handful of anger / held in my chest
uphill struggle / blood sweat and tears
nothing to gain / everything to fear

[coming at you]
 
 

NADIE ESCUCHA

Échale una ojeada al estilo y a los chicos que lo siguen
La pregunta número uno es cómo pudiste ignorarlo
Regresamos a lo mismo
Con rimas que te hacen apoyar esto como
[Rebobina eso]
Sólo nos dejamos llevar por el ritmo
Alzarnos de las cenizas de una división estilística
Con estas letras de los vivos que no se detienen
Para no ser olvidados
Pero sin ser perdonados
Pero mientras tanto hay quienes quieren
Hablar de esto y aquello / así que supongo
Que llega un momento en el que los sentimientos van a ser heridos
Y ser ensuciados por aquellos que esparcen la suciedad
[Ahí va]
Traté de avisar
Pero todos me ignoran
[te lo dije todo fuerte y claro]
Pero nadie escucha
Te llamé muy claramente
Pero no quieres escucharme
[te lo dije todo fuerte y claro]
Pero nadie escucha

Tengo
El corazón adolorido / la cabeza estresada
Coraje / acumulado en el pecho
Y todo lo que queda es una pérdida de tiempo
Odio mis rimas
[pero odio las de los demás aún más]
Dependo de esta presión
Y creo que quizá es mejor
Que no puedo tranquilizarme
Porque todo este estrés
Me da algo de qué escribir
El dolor me dio algo en lo que podía enfocarme
Nunca puedes olvidar todo el sudor y las lágrimas
La ardua lucha de todos los años
El miedo y la habladuría
Y la gente que lo era
Y la gente que lo comenzó
Justo como tú

Tengo
El corazón adolorido / la cabeza estresada
Coraje / acumulado en el pecho
La ardua lucha / el sudor y las lágrimas
Nada que ganar / todo que temer

[Atacándote]
 

 Youko_Gingitsune@hotmail.com
©Youko Gingitsune 2000 - 2006