Deja una Vela Ardiendo

Traducido por Youko_Gingitsune@hotmail.com

 

Disclaimers: Las Crónicas Vampíricas, Lestat, Louis, Armand, Daniel y todos sus personajes(vampiros o no) pertenecen a Anne Rice y a su casa de Publicación. Esto sólo es un fanfiction, por pura diversión, no se intenta infringir ninguna ley ni derechos de autor.

ADVERTENCIA: Contenido SLASH/YAOI. PROHIBIDO tomar este fic para archivarlo o publicarlo en cualquier otro sitio que no Veneficus.

Título: Deja una Vela Ardiendo
Autora: Pearls
Fecha: March 97'
Traducción al castellano por: Youko Gingitsune
Rating: PG-13
Parejas: Armand/Daniel, Lestat/Louis. Insinuacion de Armand/Louis, Armand/Lestat.
Archivo: Sólo mi grupo y mi página, ningun otro lugar.

EN ALGUNA PARTE DEL FIC ARMAND COMIENZA HABLAR DE SÍ MISMO EN TERCERA PERSONA.

 

ARMAND:


Para algunos la noche trae consigo más que susurrada oscuridad. Trae recuerdos: recuerdos nacidos no de la experiencia, sino de la sangre… recuerdos que escapan de la imaginación y destellan directo en esta.

El escalofrío de la noche trae recuerdos de miles de años de nevadas, de música congelada en el aire, de noches interminables, de cientos de gritos de dolor, de la oscuridad que uno oculta dentro… La noche trae silencio… y quizá eso es a lo que yo más temo. Viene a mí. Me sostiene. Me mantiene en la oscuridad, he visto demasiado y ya no quiero saber.

Me conoces? Quizás no, y tienes suerte si es que no me conoces.

Soy el vampiro Armand. Tengo un alma afligida esta noche a la que necesito abandonar por un tiempo. Quizá es por eso que estoy caminando las calles de Puerto Rico por la noche. Saboreando el aire y calor de los tambores cubanos que resuenan aquí. Sonidos que no me son familiares me envuelven mientras paseo por entre la oscuridad, deteniéndome de cuando en cuando para ver la carne que se ostenta sin vergüenza a mi alrededor, tentándome a unírmeles en aquel frenesí de danza y música. Una baja y seductiva voz cantando en español me llama… Pero no, por más tentadora que es, el silencio es lo que mi alma busca esta noche. Necesito estar solo.

Me paseo sin rumbo, perdido en las angostas calles de la isla. Blancas paredes lavadas brillan con la luz de la luna mientras yo las paso, escapando de las luces brillantes y todos sus sonidos mortales de risas con un corazón que es demasiado pesado para tolerar la compañía de tanta felicidad.

Cuánto he caminado? No lo recuerdo ni tengo deseos de hacerlo. Quizá una hora? Dos? Quién sabe. Las calles están vacías ahora, los bailarines y la música reclamadas por la noche mientras yo cruzo el sucio camino para detenerme en las puertas de una iglesia. Blanca como todas las otras cosas, se levanta alcanzando el cielo empolvado de estrellas. Me reclino en la entrada para ingresar, rendida ante mí mientras se abre, inconscientemente consintiendo la entrada de un invitado no deseado. Cruzo el patio hasta llegar a las puertas de madera que se tejen ante mí, oliendo a las hojas que piso en el suelo, todavía tibias por el calor sofocante del día. Veo un pestillo, tiro de este y las puertas se abren.

Nunca nada me ha mantenido afuera. Y quizá la simplicidad del hecho contribuye a la agria semilla que se ha plantado en un corazón que era mío y que ha ido floreciendo por 5 siglos. Iglesia. No fue una iglesia lo que yo primero vi en aquellos ojos. Esos ojos perdidos en un mar de dorado y azul? Me he dado cuenta de que he recorrido el círculo completo, engañado nuevamente por el destino. Moviéndome por el pasillo, el sonido de mis pisadas contra la cruda superficie del cemento, escuchándolas reverberar por los altos techos y paredes con ventanales de vidrio. Velas que se fundían mientras las desfallecientes llamas luchaban por mantenerse vivas en el viento que entraba a la iglesia por las puertas que abrí cuando entré.

Qué significó Lestat para mí? 'Pequeño ingenuo ignorante' fue lo primero que se me pasó por la mente cuando lo vi por primera vez y se los dije a mis seguidores. Vengan. Debemos destruirlo. Creo que recuerdo haber visto su rostro una que otra vez, en las imágenes que me enviaba, en los pequeños fragmentos de su memoria, pero nada más. Ah, pero lo que sí recuerdo es estar parado fuera, en la suave lluvia parisina mirando las puertas de la iglesia diciéndole que saliera. Tengo que admitir que su espíritu rebelde me ofendía y a la vez atraía, los rechazos que recibía de él ante mis propuestas. Era extrañamente seductora la forma en la que Lestat me desafiaba. Extrañamente tentadora la forma en que era tan terco e insolente. En mí había una cantidad de frustración y rabia, había fallado en atraerlo a mí a pesar de todos mis intentos de seducción. 'Él' me había seducido inconscientemente usando el arte que yo había perfeccionado. Lestat era diferente, desafiantemente seductivo. Quizá era por eso que lo deseaba tanto. El amor hace que uno haga muchas cosas, inclusive cuando estas son incomprensibles.


Por qué huí de New Orleans? No le temía a la furia de Lestat. Nunca. No era mi culpa. Algo natural para un amante herido es reconfortarse en las llamas del rechazo y los celos que, a veces, queman hasta los huesos. Y yo proveí a Louis ese confort. No voy a negar que deseaba a Louis, todos en la Asamblea tienen por lo menos un pequeño grado de infatuación por él. Todos aman al Hermoso.

Todos aman la belleza. Inclusive el más corrupto de los Ángeles ama la belleza, aunque traten de destruirla. Ellos lo hacen porque es eso lo que ellos desean pero no pueden tener. Por eso es que no pueden soportar verla. Es natural el destruir lo que no puedes tener. Pero no era él tras quien estaba yo… esa noche de pasión y placer todavía es un eco en mi mente. No tengo remordimientos por lo que hice. La decisión de poseerlo en mis brazos. Mi amor por Daniel, en una extraña forma es una de ellas, mi amor por Louis es otra. Ah, pero no lo niegues, Armand. Sabías lo que era, no? Sabías que lo hiciste sólo para enfurecer a Lestat.

Sabías que Lestat vendría antes de que la noche terminase. Eso era exactamente lo querías. Querías que él sintiese el dolor del rechazo y de la traición. Y qué? Y qué si lo siente?

Y podrás tomarlo en tus brazos y reconfortarlo.

Una sonrisa. Así que ese era mi real motivo. Pero sabías que Lestat nunca aceptaría tu amor en esa situación, nunca lo hizo y nunca lo hará. Lestat nunca ofrecería amor estando tan débil. Lestat nunca fue el tonto. Lo fui yo. Así que qué me queda? Sin Lestat, sin Louis… y sin Daniel.

Daniel. El nombre timbra suavemente en mi mente. Qué significa ese nombre para mí? Mucho más de lo que podría haberme imaginado la primera vez que lo vi. Daniel. Mi amante. Mi Salvador y pupilo. Lo amé. Todavía lo amo.

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Otra tranquila noche. David me encontró ayer, leyendo a la luz de una lámpara rota. Su rostro se veía mucho más humano en aquel halo naranja de la luz del salón de descanso. Cómo está Lestat? Bien. Ese es un buen pensamiento… una de las siete maravillas del mundo sufriendo de algún misterioso daño de una noche. No… Bien. Un sermón. De David? Irónico que él me diga sobre el pecado que cometí. Pero lo escuché.

"Nunca entenderías." Fue mi única respuesta. Ah, sí, nunca entenderías, mi amigo. Nunca. Buenas noches.

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Las noches todavía siguen llegando. Despertar ha sido una experiencia extraña en estas semanas. Una mezcla de decepción y resignación llenaba mi corazón cada vez que el crepúsculo descendía… Despertar y saber dónde estoy no me gusta, así que sigo mi camino.

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Es de noche. De nuevo. Y estoy cansado. Ya no quiero más del mundo… Ya no quiero lo que tiene para ofrecerme.

Quiero estar en mi hogar.

Hogar. Qué era esa palabra? Suena extraña a mis oídos ahora… pero todavía recuerdo cómo se sentía, cómo olía, cómo sonaba. Ah, Miami. Y a través del negro océano… bien, mi hogar. En toda su gloria: La Isla de la Noche.

Y es ahí donde vive el palpitar de un corazón que puedo oír ahora, a pesar del ruido de las turbinas que oigo mientras estoy en el ascensor. Turbinas que generan la maravillosa electricidad que hace vivir a la isla entera, la hace respirar y suspirar. Camino pasando por las heladas puertas de vidrio mientras escucho atentamente el latir de aquel corazón. Un ritmo constante y lento… un tamborileo que parecer latir incesantemente al tiempo de mis pisadas. No sabe que estoy aquí. Mucho mejor.

Mi propio corazón se acelera al tiempo que entro a aquella habitación silenciosamente, la luz de luna vertiendo por las ventanas, iluminando la desordenada cama y la figura durmiente sobre esta, enroscada en sí misma. Mis ojos pasan por sobre los lánguidos dedos, las pestañas rizadas y los labios; podrías jurar que esos labios fueron moldeados con el sólo propósito de besar. Con pasos cuidadosamente calculados me acerco a aquella forma, arrodillándome al lado de esta. Mi mano se mueve para apartar los cabellos cenizos de su rostro. Sus ojos se mueven en respuesta y sus párpados se levantan pesadamente para revelar un par de abstrusas orbes que penetran la noche. Qué es lo que veo en ellos? Shock? Sorpresa? Parecen confundidos, el violeta moviéndose de aquí para allá, confundido e inseguro de qué postura tomar.

Lo besé antes de que pudiera decidirse. Presioné mis labios a los suyos de seda, instándolo a rendirse; finalmente lo hace y se abre a mí. Caemos, caemos por un largo rato, sus brazos se levantan para enredarse alrededor de mi cuello y jalarme más cerca, mi lengua batallando con la suya, descubriendo lo que no había sido descubierto antes, y aprendiendo lo que había sido aprendido hace tanto tiempo. Demasiado tiempo. Ah, extrañaba esto. Más que cualquier cosa, extrañaba esto. El sentir su mejilla contra la mía. Su sabor, su aroma. Casi había olvidado cómo era que él se sentía. Mi mente estaba nadando mientras me apartaba y miraba en esos ojos, un dedo trazó su camino por su mejilla y mentón, por su cuello y terminó descansando sobre su corazón latiente. Puedo oírlo latiendo con pasión, la misma pasión por la vida por la que me había enamorado de él el minuto que lo vi.

No hablamos. No lo necesitamos. Mi Daniel ha sonreído y eso me ha dicho más que cualquier cosa que se pudiese decir con palabras.

Removiendo mis ropas me acuesto al lado de él y lo abrazo contra mí, un brazo apretándolo contra mi pecho, mi rostro enterrado en su cuello, oculto por sus cabellos, respirando su cálido aroma almizclado. El latir de su corazón resuena en mis oídos, el sentir su cuerpo contra el mío, derritiéndose en mi abrazo. Perfecto.

Simplemente perfecto.

Un suave suspiro escapa de mis labios mientras lo abrazo más fuerte, mis piernas enredadas con las suyas. Silencio es todo lo que necesito ahora y Daniel lo sabe, silencio es todo lo que quiero.

De repente escucho un susurro de sus labios. "Te amo."

Me doy cuenta de que estaba equivocado, no es silencio lo que quiero.

The End

 

LEAVE A CANDLE BURNING

(c) Pearls March 97'

Disclaimer: This is a piece of non profit amatuer fan fiction, featuring Characters by Anne Rice, no copyright infringments are intended towards her or her publishers. (i.e. If you try to sell this, chainsaws are in order. ;) )

Spoilers: All VampChrons up to TotBT

Dedication: To all those who have fallen but found a way home. A million thanks to The, Bette, Mommies (Heather, Aria) and Mal, I don't know where I'd be without you all. *hugs*
 

FIN
 

Youko_Gingitsune@hotmail.com

Ó Youko Gingitsune Diciembre 2001